martes, 17 de mayo de 2016

LA VENEZUELA DEL HAMBRE.

Cola de venezolanos para comprar alimentos.

En Venezuela existen dos mundos paralelos, dos realidades; el primero, la Venezuela del oficialismo, y el  segundo, la Venezuela del hambre, la que padecemos casi todos los  venezolanos. El pueblo se está muriendo de hambre y esa  realidad no es esquiva ni evasiva, no es un sueño, ni siquiera una pesadilla, es algo que está allí, tangible, evidente y demasiado corpórea. El oficialismo puede argumentar mucho sobre la supuesta “Guerra Económica”, fantasear sobre las ventajas del “Socialismo del Siglo XXI”, discurrir sobre los beneficios de sus medidas económicas, pero no puede borrar con sus mentiras, y con su discurso ideológico esa realidad o mundo paralelo del hambre.

En estos 17 años de chavismo, el gobierno se ha beneficiado con el subdesarrollo que llevábamos a cuesta, sino además que lo ha incrementado, porque desde sus inicios comenzó a montar un aparataje ideológico y seudo-educativo que cegó y anubló  al pueblo. El Totalitarismo sabe muy bien que educar a un pueblo subdesarrollado es peligroso.

El chavismo le ha irrigado al pueblo a través de su bazofia ideológica antivalores, los ha convertido en objetos, cuyo único valor es el del robot que repite y actúa según los mandatos del régimen. Pero hasta el robot más sencillo necesita “alimentos”. Y mientras los chavistas llenaron y siguen llenando sus arcas han dejado a sus “robots” sin “aceite y combustible”.

Las vanidades y presunciones del chavismo por ser una “Religión” con su “Dios” y sus “Apóstoles”, buscó “pócimas mágicas” para solucionar los problemas del país como “misiones”, “cooperativas”, “comunas” entre otras tantas, logrando que al pueblo se le olvidara la realidad, y creyera fervientemente en la supuesta felicidad del régimen.  El gobierno hizo creer al pueblo que vivía en un supuesto “Paraíso”, más no lo educó para construir una verdadera felicidad.


El pueblo está despertando, o mejor dicho ya se despertó, “Amor con hambre no dura” y “No hay mal que dure cien años ni cuerpo que lo resista”, cada vez son más los venezolanos descontentos, amargados e inquietos por la nube negra que nos arropa.  Hay demasiada hambre, demasiada miseria.

Félix Esteves 

5 comentarios:

  1. Suerte para Venezuela. Ojalá se arreglen poco a poco las cosas.

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  2. Freakin' great post, awesome text dude! :)

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  3. Muy interesante este post, sobre todo por la información que ofreces, sigue así y muchos éxitos más! Buena vibra.

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