Una pequeña presentación
Los Mínimos y Máximos de Félix Esteves es una casa, un hogar, construido con amor, esfuerzo, dedicación y hasta con aburrimiento. Tiene muchas puertas donde todos pueden entrar. Tiene muchas habitaciones, donde de seguro en algunas podrás sentirte cómodo, y en otras, tal vez contrariado y hasta… por qué no… molesto. Sin embargo su propósito no es agradar ni molestar, no es ganar amigos ni enemigos… de todas maneras ambos son bienvenidos; su fin es mostrar y demostrar lo variopinto de una mirada, la pluralidad de una cosmogonía a través de mi “micromundo”, de lo exterior visto y sentido desde mi interioridad… es un grito contra la discriminación, es un arrullo de amor a la diversidad, es mi tarjeta de presentación como ser humano, como hombre, como gay y miembro de la comunidad LGBT... tal vez es algo más… no lo sé… aún lo estoy averiguando.
Félix Esteves
Amigos de Los Mínimos y Máximos
viernes, 20 de septiembre de 2013
INEXCUSABLE
lunes, 20 de agosto de 2012
SFUMATO
Se eclip sa n
Los prelud i o s
S e
d es apa re cen
n o
Por Félix Esteves
martes, 27 de marzo de 2012
MÍNIMOS EN SOLEDAD.
martes, 20 de marzo de 2012
AMORES BUENOS NO VUELVEN...
martes, 7 de febrero de 2012
TÚ... MI PARAÍSO.
Tú eres el ángel
que me obliga a pecar de nuevo.
Y me votas de tu Edén
con tu serpiente en mi cuello
y voy rogando como un mártir
hasta volver a tu elíseo cuerpo .
sábado, 4 de febrero de 2012
SOY LO QUE SOY...
martes, 24 de enero de 2012
NAVEGACIÓN NOCTURNA ENTRE SABANAS. Haiku concadenados en solitario ejercicio erótico.
viernes, 13 de enero de 2012
EL ABRAZO
lunes, 14 de noviembre de 2011
EUGENIO MONTEJO. Las palabras de lo incierto, la metáfora de lo impenetrable... del diálogo secreto.
sábado, 23 de julio de 2011
ANA ENRIQUETA TERÁN: Una artesana araña de la palabra... que teje poesías...
ASÍ ERA, ASÍ ES
Este es vuestro árbol. Así era. Así es.
"Escribo poesía y punto. Pero, contra la palabra y el verbo no puede ir ninguna técnica o adelanto, por mágico que sea. El poema subyace por sí mismo."
miércoles, 1 de junio de 2011
ANGELITOS NEGROS DE ANDRÉS ELOY BLANCO. A propósito de los 56 años de la muerte del poeta.
Se le murió su negrito,
Desengáñese comadre,
Pintor de santos de alcoba,
pintor sin tierra en el pecho,
que cuando pintas tus santos
Pintor nacido en mi tierra,
con el pincel extranjero
pintor que sigues el rumbo
No hay un pintor que pintara
y ángel de buena familia
Si queda un pintor de santos,
que haga el cielo de mi tierra
Si al cielo voy algún día,
tengo que hallarte en el cielo,
angelitico del diablo,
serafín cucurusero.
Si sabes pintar tu tierra,
así has de pintar tu cielo,
con su sol que tuesta blancos,
con su sol que suda negros.
porque para eso lo tienes
calientico y de los buenos.
Aunque la Virgen sea blanca,
píntame angelitos negros.
No hay una iglesia de rumbo,
no hay una iglesia de pueblo,
donde hayan dejando entrar,
al cuadro angelitos negros
y entonces ¿dónde van,
ángeles de mi pueblo,
zamuritos de Guaribe,
torditos de Barlovento.
Pintor que pintas tu tierra
sí quieres pintar tu cielo
cuando pintes angelitos
acuérdate de tu pueblo,
y al lado del ángel rubio
y junto al ángel trigueño
aunque la Virgen sea blanca
¡Pintame angelitos negros!
sábado, 28 de mayo de 2011
CRUZ SALMERON ACOSTA. El Poeta del Martirio.
Su obra poética se enmarca en la etapa de la transición del clásico a la modernidad. Sencillez con dimensión mística de la palabra, recreando la belleza sonora de antiguas tradiciones rítmicas en el verso, la religiosidad y el imaginario medieval; la ingenuidad, la candidez, y el hipérbaton tan característico de la literatura española del siglo XV y del barroco, que invierte el orden normal de la frase, con armazones frecuentes cortando la frase final inacabada de un verso y continuándola en el siguiente, legado de la poesía medieval y del clasicismo renacentista.
Por Félix Esteves
me causó la presencia de tu regia hermosura,
y tu sana alegría derramó su dulzura
en la inmensa amargura de mi alma dolida.
Ante tu despedida un dolor me exaspera;
ser para ti tan sólo un amigo cualquiera
a quien pueda olvidarse por cualquier otro amigo.
Y un profundo sollozo se me escapa del pecho,
porque en vano deseo levantarme del lecho
en que ha tiempo me angustio, para irme contigo.

























