Una pequeña presentación

Los Mínimos y Máximos de Félix Esteves es una casa, un hogar, construido con amor, esfuerzo, dedicación y hasta con aburrimiento. Tiene muchas puertas donde todos pueden entrar. Tiene muchas habitaciones, donde de seguro en algunas podrás sentirte cómodo, y en otras, tal vez contrariado y hasta… por qué no… molesto. Sin embargo su propósito no es agradar ni molestar, no es ganar amigos ni enemigos… de todas maneras ambos son bienvenidos; su fin es mostrar y demostrar lo variopinto de una mirada, la pluralidad de una cosmogonía a través de mi “micromundo”, de lo exterior visto y sentido desde mi interioridad… es un grito contra la discriminación, es un arrullo de amor a la diversidad, es mi tarjeta de presentación como ser humano, como hombre, como gay y miembro de la comunidad LGBT... tal vez es algo más… no lo sé… aún lo estoy averiguando.

Félix Esteves

Amigos de Los Mínimos y Máximos

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jueves, 13 de octubre de 2011

ROSARIO SANSORES... cuando lo cursi se hace bello.

INTIMA

Quiero en las notas desgarrar mi pena 
ellas serán mis confidentes buenas;
ellas sabrán hablar de la amargura
que con cruel garra el alma me tortura...

Decid vosotras lo que yo no puedo;
decidle que extraviado y mudo quedo
cuando expresar el mudo idioma intento
lo que en el fondo de mí mismo siento.

Decidle por favor que yo muero
lejos de su amor puro y sincero,
que sin ella la vida es un desierto,
negro mar sin un faro y sin un puerto.

Decidle que su voz, su mirada,
su sonrisa, su silueta de hada,
olvidarlas no podría aunque quisiera.
¿Y quién olvidarla pudiera?

Si han mentido tal vez que en otra boca
halló panal de miel mi pasión loca...
que por otra mujer mi alma suspira.
¡Mentira!... Decidle, os ruego, que es mentira!

Que es la más honda pena de mi vida
que mi pena no sea comprendida...
Quise en las notas desgarrar mi pena
sólo ellas son mis confidentes buenas.


CUANDO TU TE HAYAS IDO

Cuando tu te hayas ido
me envolverán las sombras.

Cuando tú te hayas ido
con mi dolor a solas.
Evocare este idilio
de las azules horas...

Cuando tú te hayas ido
me envolveran las sombras.

Y en la penumbra vaga 
de la pequeña alcoba
donde una tibia tarde 
te acariciaba toda:

Te buscaran mis manos
te buscara mi boca...
y aspirare en el aire
como un olor a rosas...

Cuando tú te hayas ido
me envolveran las sombras.

Rosario Sansores 


Sobre Rosario Sansores:
Rosario Sansores Prén, (Mérida, Yucatán; 25 de Agosto de 1889 - Ciudad de México, 7 de Enero de 1972). Fue una poetisa mexicana, conocida por obras como "Cuando tú te hayas ido", poema que sirvió de base al pasillo "Sombras" musicalizado por el compositir ecuatoriano Carlos Brito Benavides.

Fue hija de juan Ignacio Sansores Escalante y Laura Prén Cámara. A los catorce años de edad se casó con el cubano Antonio Sanjenís. En 1918, cuando tenía 29 años, fallecio su esposo y abandona La Habana para volver a la Ciudad de México. En la capital del país azteca ejerce como columnista de la sección de sociales en los periódicos Hoy y Novedades. 

Publicó obras de poesía como Mientras se va la vida en 1925 y Rutas de emoción en 1954. Sansores se declaró contraría a las tendencias de vanguardia de la poesía de mediados del siglo XX, y felizmente se declaraba cursi:

"Si, sí, la gente dice que soy cursi. Imagínate si no voy a saberlo. Pero no me preocupa. Al contrario, me halaga. La gente que sabe que soy cursi demuestra que me ha leído, y eso es lo único que importa." 


Fuente: http://es.wikipedia.org/wiki/Rosario_Sansores

miércoles, 1 de junio de 2011

ANGELITOS NEGROS DE ANDRÉS ELOY BLANCO. A propósito de los 56 años de la muerte del poeta.

¡Ah mundo! ¡ La negra Juana,
la mano que le pasó!
Se le murió su negrito,
si señor.


¡A compadrito del alma!
¡Tan sano que estaba el negro!

Yo no le acataba el pliegue,
yo no le miraba el güeso;
como yo me enflaquecía,
lo medía con mi cuerpo
se m'iba poniendo flaco,
como yo m'iba poniendo.
Se me murió mi negrito
Dios lo tendría dispuesto.
Ya lo tendrá colocao
como angelito del cielo.


Desengáñese comadre,
que no hay angelitos negros.


Pintor de santos de alcoba,
pintor sin tierra en el pecho,
que cuando pintas tus santos
no te acuerdas de tu pueblo,
que cuando pintas tus Vírgenes
pintas angelitos bellos,
pero nunca te acordaste
de pintar un ángel negro.


Pintor nacido en mi tierra,
con el pincel extranjero
pintor que sigues el rumbo
de tantos pintores viejos,
aunque la Virgen sea blanca,
¡píntame angelitos negros!
No hay un pintor que pintara
angelitos de mi pueblo.

Yo quiero angelitos blancos,
con angelitos morenos
y ángel de buena familia
no basta para mi cielo.


Si queda un pintor de santos,
si queda un pintor de cielos,
que haga el cielo de mi tierra
con los tonos de mi pueblo;
con sus ángeles catires
con sus angelitos blancos,
con sus ángeles morenos,
con sus ángeles indios,
con sus ángeles negros,
que vayan comiendo mango
por las barriadas del cielo.


Si al cielo voy algún día,
tengo que hallarte en el cielo,
angelitico del diablo,
serafín cucurusero.


Si sabes pintar tu tierra,
así has de pintar tu cielo,
con su sol que tuesta blancos,
con su sol que suda negros.
porque para eso lo tienes
calientico y de los buenos.
Aunque la Virgen sea blanca,
píntame angelitos negros.


No hay una iglesia de rumbo,
no hay una iglesia de pueblo,
donde hayan dejando entrar,
al cuadro angelitos negros
y entonces ¿dónde van,
ángeles de mi pueblo,
zamuritos de Guaribe,
torditos de Barlovento.


Pintor que pintas tu tierra
sí quieres pintar tu cielo
cuando pintes angelitos
acuérdate de tu pueblo,
y al lado del ángel rubio
y junto al ángel trigueño
aunque la Virgen sea blanca
¡Pintame angelitos negros!



ANDRÉS ELOY BLANCO.

Poeta venezolano nacido en la costera ciudad de Cumaná, capital del estado Sucre en 1896. Se graduó en Derecho en 1918 cuando ya había publicado sus primeros versos. 

Desde muy joven se dedicó a la actividad política, su otra pasión, oponiéndose al régimen dictatorial que ostentaba el poder, razón que lo llevó a permanecer en el exilio por mucho tiempo.


Fue además ensayista y dramaturgo. Su consagración definitiva la logró cuando ganó el Concurso Hispanoamericano de Poesía auspiciado por la Real Academia Española en 1922. Su estadía en la Madre Patria lo llevo a codearse con los grandes poetas de habla hispana y se dejo influir por las vanguardias de entonces. 

Su obra está editada en diversos libros, entre los que se destacan: «Giraluna», «El Huerto de la Epopeya», «Navegación de Altura», «La Aeroplana Clueca», «Vargas», «Tierras que me oyeron», y «Albacea de la Angustia». 

Andrés Eloy Blanco muere trágicamente en un accidente de transito en Ciudad de México en 1955.


Sobre "Angelitos Negros".

Este poema es considerado como un himno en contra de la discriminación racial. El hermoso poema se incluyó en una obra póstuma (1959) titulada La Juanbimbada, que recoge muchas poesías dispersas de distintas épocas de su vida.

“Angelitos Negros” se hizo muy conocido en todo el mundo de lengua española a través de un bolero cuya música pertenece al actor y compositor mexicano Manuel Álvarez Maciste, interpretado inicialmente por el actor y cantante mexicano, y fue especialmente popular en España además de América Latina.

En su adaptación al ritmo de bolero, se tuvo que reducir la extensión de la poesía quitándole el diálogo inicial para hacerla más apropiada a la longitud de la obra musical. Y aunque mucha gente recuerda la canción en todo el mundo, muy pocos saben que estaba basada en un poema del insigne poeta venezolano Andrés Eloy Blanco.

Son muchos los cantantes que han versionado el poema-canción, entre ellos tenemos el dúo uruguayo “Los Olimareños” pero en forma de joropo, así mismo, tenemos una excelente versión de las cantantes norteamericanas Eartha Kitty (la Gatubela negra de Batman) y Roberta Flack, ésta última con una canción incluida en su álbum de 1969, First Take.

Por Félix Esteves



martes, 31 de mayo de 2011

GABRIELA MISTRAL: Dos Poemas de la Gran Maestra

LA OTRA

Una en mí maté:
yo no la amaba.

Era la flor llameando
del cactus de montaña;
era aridez y fuego;
nunca se refrescaba.

Piedra y cielo tenía
a pies y a espaldas
y no bajaba nunca
a buscar «ojos de agua».

Donde hacía su siesta,
las hierbas se enroscaban
de aliento de su boca
y brasa de su cara.

En rápidas resinas
se endurecía su habla,
por no caer en linda
presa soltada.

Doblarse no sabía
la planta de montaña,
y al costado de ella,
yo me doblaba...

La dejé que muriese,
robándole mi entraña.
Se acabó como el águila
que no es alimentada.

Sosegó el aletazo,
se dobló, lacia,
y me cayó a la mano
su pavesa acabada...

Por ella todavía
me gimen sus hermanas,
y las gredas de fuego
al pasar me desgarran.

Cruzando yo les digo:
-Buscad por las quebradas
y haced con las arcillas
otra águila abrasada.

Si no podéis, entonces,
¡ay! , olvidadla.
Yo la maté. ¡Vosotras
también matadla!



PAÍS DE LA AUSENCIA
 A Ribeiro Couto


País de la ausencia
extraño país,
más ligero que ángel
y seña sutil,
color de alga muerta,
color de neblí,
con edad de siempre,
sin edad feliz.

No echa granada,
no cría jazmín,
y no tiene cielos
ni mares de añil.
Nombre suyo, nombre,
nunca se lo oí,
y en país sin nombre
me voy a morir.

Ni puente ni barca
me trajo hasta aquí,
no me lo contaron
por isla o país.
Yo no lo buscaba
ni lo descubrí.

Parece una fábula
que yo me aprendí,
sueño de tomar
y de desasir.
Y es mi patria donde
vivir y morir.

Me nació de cosas
que no son país;
de patrias y patrias
que tuve y perdí;
de las criaturas
que yo vi morir;
de lo que era mío
y se fue de mí.

Perdí cordilleras
en donde dormí;
perdí huertos de oro
dulces de vivir;
perdí yo las islas
de caña y añil,
y las sombras de ellos
me las vi ceñir
y juntas y amantes
hacerse país.

Guedejas de nieblas
sin dorso y cerviz,
alientos dormidos
me los vi seguir,
y en años errantes
volverse país,
y en país sin nombre
me voy a morir.



RESEÑA BIOGRAFICA DE GABRIELA MISTRAL


Poeta chilena nacida en Vicuña pequeña localidad del centro norte de Chile en 1889. Aunque su nombre real fue Lucila Godoy Alcayaga, adoptó su seudónimo inspirada en la obra de Gabriel D'Annunzio y Fréderic Mistral. 

En 1906 se enamoró de un modesto empleado de ferrocarriles, Romelio Ureta, que, por causas desconocidas, se suicidó al poco tiempo; de la enorme impresión que le causó aquella pérdida surgieron sus primeros versos importantes. En 1910 obtuvo el título de maestra en Santiago, y cuatro años después se produjo su consagración poética en los juegos florales de la capital de Chile; los versos ganadores- Los sonetos de la muerte- pertenecen a su libro Desolación (1922), que publicaría el instituto de las Españas de Nueva York. Desde entonces viajó por numerosos países de América y Europa.

Obtuvo el Premio Nobel de Literatura en 1945 como un justo reconocimiento no sólo de su producción poética, sino de la labor literaria y social de una mujer que había dedicado su vida a la difusión de la cultura y a la lucha por la justicia social y los derechos humanos.

Gabriela Mistral fallece en Nueva York el 10 de enero en el año de 1957. El mundo queda consternado con la partida de esta maestra y mujer que fue ejemplo de civismo, talento poético pero sobretodo de una gran humanidad.

La obra poética de Gabriela Mistral surge del modernismo, más concretamente de Amado Nervo, aunque también se aprecia la influencia de Frédéric Mistral  y el recuerdo del estilo de la Biblia. De algunos momentos de Rubén Darío tomó, sin duda, la principal de sus características: la ausencia de retórica y el gusto por el lenguaje coloquial. A pesar de sus imágenes violentas y su gusto por los símbolos, fue, sin embargo, absolutamente refractaria a la "poesía pura", y, ya en 1945, rechazó un prólogo de P. Valéry a la versión francesa de sus versos. Sus temas predilectos fueron: la maternidad, el amor, la comunión con la naturaleza americana, la muerte como destino, y, por encima de todos, un extraño panteísmo religioso, que, no obstante, persiste en la utilización de las referencias concretas al cristianismo.

Por Félix Esteves

sábado, 9 de octubre de 2010

BEATRIZ IRIART. El Viento Triste que llega del Sur.

La Poetisa Beatriz Iriart en un Café de La Plata.
Leer el trabajo de Beatriz Iriart no es nada fácil, pero su dificultad no esta en que escribe en sanscrito o en arameo ni en otro idioma ya olvidado, o porque adorna con exacerbado amaneramiento sus poemas… su dificultad reside en lo triste de sus versos, en lo amargo de su lirismo, en el sabor de nostalgia o de culpa que te deja en el alma cuando los leemos. En cada palabra, en cada línea sentimos el dolor de esta poetisa que nos trasmite su duelo o que nos hace descubrir los nuestros.

Hace tiempo que no veo a esta gran poeta y amiga, nuestro contacto es a través de las redes sociales o de nuestros blogs, no obstante me es inevitable que cuando recito sus poemas, porque apenas me llegan sus trabajos poéticos los leo en voz alta, que su saudade impregne todo lo que toca, que conmueve cada rincón y me llegan a la mente sus enormes ojos tristes llenos de lejana melancolía o su risa de abandonado piano que toca su última melodía. Sus poemas son el viento triste que me llega del sur… que difícil es leerte Bea… y sin embargo… es una tristeza con la cual no puedo dejar de vivir.

Por Félix Esteves



La muerte quiere...

La muerte quiere
que me pinte de amarillo
para opacar al sol
y danzar en penumbras
hasta que la luna
deje blancos mis huesos.






Decreto

Cuando partas
los cipreses no llorarán
sobre tu tumba
porque no habrá tumba
sólo recuerdos.







Bach al amanecer


La muerte y su amigo son dos palomas.
Ajenas al dolor
desconocen
que los jinetes nos azotan,
que hemos regresado
al Dédalo de lobreguez
donde enfrentamos a la niebla
para no danzar con la agonía para no dormir con lo ilógico.



Adopción


Aceptaste las esculturas
hijas-monstruos de un momento.
Aceptaste
entonces
la muerte marginal del poeta.






Poemas: BEATRIZ IRIART
http://beatriziriart.blogspot.com/

martes, 17 de agosto de 2010

CUATRO AMANTES PARA UNA MISMA LUNA

Mucho se ha dicho, hablado, inventado y escrito acerca de nuestro hermoso y misteriosos satélite, la luna ha sido motivo de inspiración por siglos a poetas, alquimistas, astrónomos, hechiceros, escritores, guionistas, directores de cine pero sobretodo de locos y amantes… ¡Cuantos besos no se han dado amparados bajo el brillo suave y acogedor de la luna!
En 1865 la Luna sirvió de Musa para crear una de las primeras novelas de ciencia ficción "De la Tierra a la Luna" de Julio Verne. Sin embargo muchos siglos atrás los primeros juglares le cantaban su amor a la lejana selenita. Pero no fue hasta 1959 en que la Luna deja de ser protagonista de ciencia ficción; la Unión Soviética logra enviar una nave no tripulada a la Luna en la que aterriza aparatosamente no sin antes lograr enviar cierta información. En 1969, los viajes a la Luna pasan a ser toda una realidad, el Saturno V despega del Centro Espacial Kennedy llevando consigo a la Misión del Apollo XI, el hombre que pondría la primera huella humana sobre la faz lunar sería Neil Armstrong, la fecha: 20 de Julio de 1969... De allí en adelante la Luna ha sido por el hombre profanada.
Aún así, y con todos los avances de la ciencia y la tecnología nuestro plateado satélite sigue siendo un misterio, la Luna todas las noches nos regala un motivo de inspiración, un minuto de romance, un rato de locura, quién no ha sido tocado por el rayo amatorio de nuestra lejana amiga no podría conocer bien lo que es el amor. Hoy en día el ojo cíclope de la Luna nos sigue mirando y su llanto mudo nos recita palabras que hacen que la poesía siga su camino, tal es el caso de estos cuatro locos que ha pesar de la distancia prosiguen cantándole a una misma amante: La Luna.
Félix Esteves


LA LUNA DE NEÓN
Por Daih (Chile)

La luna...
Se tornan los ojos,
tanto que casi quedan en blanco.
Blanca luna, blanca luz.
¿Quién dijo que era inspiración?
Un dolor como una mueca alumbra un incisivo,
resplandeciente, pero duele,
punzante como un dedo en la sien.
Y los ojos se tornan blanquizcos.

Luna fulgorosa,
bañas candente de blanco
como esa luz de neón intermitente
de un foco malogrado en una calle gris,
gris de negativo…
realidad oculta.

Y una malignidad acecha,
rondando sigilosa,
mientras la espuma blanca lunar
rodea las concupiscencias.
Y se desata la furia,
y el bicolor rojo se derrama sobre el blanco neón.

Quédate quieto, entrégate.
En tu mirada solo puede haber llanura
de la certeza del fin.
Será tu último orgasmo,
la mejor de las lujurias.
Luna…


LUNA CITADINA
Por Daniel Florentino López (Argentina)

Ignorada
Presidiendo desde lo alto
El concierto de luces
Marquesinas,
Semáforos, luminarias
Y ventanas encendidas.

Humilde y generosa
Disponible siempre
Para enamorados y poetas.

En el pizarrón infinito
De la oscura noche
Nos invita
Bajo su natural luz
A borrar las fronteras
Entre ciudad y naturaleza


HOY BRILLA LUNA LLENA, POETA
Por María Ester Rinaldi (Argentina)

Sabré de ti, cuando el viento me traiga tus aromas.
Te reconoceré porque los pájaros volarán sobre ti.
Traerás contigo el eco de tu risa que embriaga
y en tus ojos el sueño de llegar hasta mí. .

Tan solo he de esperarte… temblando de ansiedades.
Y en una noche tibia te observaré venir.
Llegarás a mi lado y yo estaré muy quieta
La luna hará de guía… te traerá hasta mí.

Te llevaré al abismo de un mundo diferente
Donde no hay armonías ni amores que fingir.

Sabrás del canto agónico que cantan los perdidos
Los que en la noche vagan sin saber adónde ir…
Sabrás de los silencios de aquellos extraviados
Que en las sombras refugian su callado gemir.

Ven a mí… acércate y camina a mi lado, poeta.
Aquí en las turbiedades de la noche aterrada
Se mueven formas tenues que reptan por doquier.

Aquí sabrás del hambre, del hastío y la nada
Sabrás del frío intenso de las manos vacías.
De dolores terribles, de historias desgarradas…

La luna está en lo alto, y hoy brilla luna llena.
Escucharás lamentos, no te asustes, poeta.
Son aullidos de rabia que desangran sus penas.

Acércate a mi mundo… Me estuviste llamando,
Soy tu voz, tu conciencia. No reniegues de mí.


LA MUJER Y LA LUNA
Por Félix Esteves (Venezuela)

Una es clara
la otra oscura
una da la cara
la otra lo oculta.

Una mece en su cuna
el sueño de la criatura
la otra lo amodorra
con su forma de aceituna.

En la noche, una baila
con su vestido de plata
la otra solamente llora
por una simple serenata.

Una recoge una estrella
para hacerse una corona
la otra la deja suelta
para que alumbre su pena.

Dos caras y una luna
Dos pensares y un alma.
¿Quizás la mujer sea...
igual que su celeste hermana?

Editado por Félix Esteves

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