Una pequeña presentación

Los Mínimos y Máximos de Félix Esteves es una casa, un hogar, construido con amor, esfuerzo, dedicación y hasta con aburrimiento. Tiene muchas puertas donde todos pueden entrar. Tiene muchas habitaciones, donde de seguro en algunas podrás sentirte cómodo, y en otras, tal vez contrariado y hasta… por qué no… molesto. Sin embargo su propósito no es agradar ni molestar, no es ganar amigos ni enemigos… de todas maneras ambos son bienvenidos; su fin es mostrar y demostrar lo variopinto de una mirada, la pluralidad de una cosmogonía a través de mi “micromundo”, de lo exterior visto y sentido desde mi interioridad… es un grito contra la discriminación, es un arrullo de amor a la diversidad, es mi tarjeta de presentación como ser humano, como hombre, como gay y miembro de la comunidad LGBT... tal vez es algo más… no lo sé… aún lo estoy averiguando.

Félix Esteves

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jueves, 23 de septiembre de 2010

LA LUNA NEGRA


Burbuja nocturna de perenne sombra
¿por dónde se han ido tus argénteas estrellas?
ahora los fantasmas las sustituyen a ellas.

No hay salidas
no hay entradas
pecera infranqueable de dolor y de pena
solo un astro apagado… una negra luna
una triste luna casi muerta
que no siente
que no pena
que no llora
solo se lame sus heridas
de tantas soledades viejas
donde ya no se siente
ni el aleteo frágil de una alevilla negra.

Luna ciega…
donde los relegados amantes dejaron su tristeza
donde van a morir las abandonadas almas como vetustas velas.

Noche de arañas
que tejen amargura con los hilos de tantas vidas huecas
vidas inertes, vagando entre las secas mieses.

Y pensaba que la luz que llevaba era eterna
Mentiras, falacias…
ni la luz
ni la carne
ni el alma de la gente buena
nada es eterno
solo la negra luna
la luna negra con su noche sin estrellas
que no siente
que no pena
que no llora
solo se acaricia sus cicatrices
de tantas aflicciones viejas
donde se siente unicamente
el grito ahogado de la muerte.

 
Por Félix Esteves

jueves, 19 de agosto de 2010

LLUVIA LUNAR


La lluvia me va mojando
me voy lavando con ella
su agua limpia mi alma
las penas se van con ella

La luna me esta mirando
mirando mi penas sueltas
que se van con el frío río
traído por la lluvia buena

La luna me esta mirando
desnudo mi alma entera
para llenarme de su luz
la luz clara de la luna llena.

La luna me esta mirando
ve mi desnudez completa
la lluvia en paz me moja
 la Luna me besa, me besa.

Sus gotas de blancas perlas
caen sobre mi limpia vera
suenan, suenan que suenan
como la risa de castañuelas

Llueven pétalos blancos
parecen níveas violetas
aroman a la luna plena
 tocando mi piel morena

La luna me dio una manta
 purisima como su piel de seda
para secarme su estaño llanto
Su llanto que pena y pena.

La lluvia me esta mojando
la luna me besa, me besa
y yo recojo su limpio llanto
llanto que es también mi pena.

Por Félix Esteves

martes, 17 de agosto de 2010

CUATRO AMANTES PARA UNA MISMA LUNA

Mucho se ha dicho, hablado, inventado y escrito acerca de nuestro hermoso y misteriosos satélite, la luna ha sido motivo de inspiración por siglos a poetas, alquimistas, astrónomos, hechiceros, escritores, guionistas, directores de cine pero sobretodo de locos y amantes… ¡Cuantos besos no se han dado amparados bajo el brillo suave y acogedor de la luna!
En 1865 la Luna sirvió de Musa para crear una de las primeras novelas de ciencia ficción "De la Tierra a la Luna" de Julio Verne. Sin embargo muchos siglos atrás los primeros juglares le cantaban su amor a la lejana selenita. Pero no fue hasta 1959 en que la Luna deja de ser protagonista de ciencia ficción; la Unión Soviética logra enviar una nave no tripulada a la Luna en la que aterriza aparatosamente no sin antes lograr enviar cierta información. En 1969, los viajes a la Luna pasan a ser toda una realidad, el Saturno V despega del Centro Espacial Kennedy llevando consigo a la Misión del Apollo XI, el hombre que pondría la primera huella humana sobre la faz lunar sería Neil Armstrong, la fecha: 20 de Julio de 1969... De allí en adelante la Luna ha sido por el hombre profanada.
Aún así, y con todos los avances de la ciencia y la tecnología nuestro plateado satélite sigue siendo un misterio, la Luna todas las noches nos regala un motivo de inspiración, un minuto de romance, un rato de locura, quién no ha sido tocado por el rayo amatorio de nuestra lejana amiga no podría conocer bien lo que es el amor. Hoy en día el ojo cíclope de la Luna nos sigue mirando y su llanto mudo nos recita palabras que hacen que la poesía siga su camino, tal es el caso de estos cuatro locos que ha pesar de la distancia prosiguen cantándole a una misma amante: La Luna.
Félix Esteves


LA LUNA DE NEÓN
Por Daih (Chile)

La luna...
Se tornan los ojos,
tanto que casi quedan en blanco.
Blanca luna, blanca luz.
¿Quién dijo que era inspiración?
Un dolor como una mueca alumbra un incisivo,
resplandeciente, pero duele,
punzante como un dedo en la sien.
Y los ojos se tornan blanquizcos.

Luna fulgorosa,
bañas candente de blanco
como esa luz de neón intermitente
de un foco malogrado en una calle gris,
gris de negativo…
realidad oculta.

Y una malignidad acecha,
rondando sigilosa,
mientras la espuma blanca lunar
rodea las concupiscencias.
Y se desata la furia,
y el bicolor rojo se derrama sobre el blanco neón.

Quédate quieto, entrégate.
En tu mirada solo puede haber llanura
de la certeza del fin.
Será tu último orgasmo,
la mejor de las lujurias.
Luna…


LUNA CITADINA
Por Daniel Florentino López (Argentina)

Ignorada
Presidiendo desde lo alto
El concierto de luces
Marquesinas,
Semáforos, luminarias
Y ventanas encendidas.

Humilde y generosa
Disponible siempre
Para enamorados y poetas.

En el pizarrón infinito
De la oscura noche
Nos invita
Bajo su natural luz
A borrar las fronteras
Entre ciudad y naturaleza


HOY BRILLA LUNA LLENA, POETA
Por María Ester Rinaldi (Argentina)

Sabré de ti, cuando el viento me traiga tus aromas.
Te reconoceré porque los pájaros volarán sobre ti.
Traerás contigo el eco de tu risa que embriaga
y en tus ojos el sueño de llegar hasta mí. .

Tan solo he de esperarte… temblando de ansiedades.
Y en una noche tibia te observaré venir.
Llegarás a mi lado y yo estaré muy quieta
La luna hará de guía… te traerá hasta mí.

Te llevaré al abismo de un mundo diferente
Donde no hay armonías ni amores que fingir.

Sabrás del canto agónico que cantan los perdidos
Los que en la noche vagan sin saber adónde ir…
Sabrás de los silencios de aquellos extraviados
Que en las sombras refugian su callado gemir.

Ven a mí… acércate y camina a mi lado, poeta.
Aquí en las turbiedades de la noche aterrada
Se mueven formas tenues que reptan por doquier.

Aquí sabrás del hambre, del hastío y la nada
Sabrás del frío intenso de las manos vacías.
De dolores terribles, de historias desgarradas…

La luna está en lo alto, y hoy brilla luna llena.
Escucharás lamentos, no te asustes, poeta.
Son aullidos de rabia que desangran sus penas.

Acércate a mi mundo… Me estuviste llamando,
Soy tu voz, tu conciencia. No reniegues de mí.


LA MUJER Y LA LUNA
Por Félix Esteves (Venezuela)

Una es clara
la otra oscura
una da la cara
la otra lo oculta.

Una mece en su cuna
el sueño de la criatura
la otra lo amodorra
con su forma de aceituna.

En la noche, una baila
con su vestido de plata
la otra solamente llora
por una simple serenata.

Una recoge una estrella
para hacerse una corona
la otra la deja suelta
para que alumbre su pena.

Dos caras y una luna
Dos pensares y un alma.
¿Quizás la mujer sea...
igual que su celeste hermana?

Editado por Félix Esteves

sábado, 14 de agosto de 2010

LA MALDICIÓN DE LA LUNA BENGALÍ


Cuando aún los pavos reales paseaban su orgullo y hermosura en el jardín de Krishna existía un rico y anciano mercader de especias que desde hace mucho tiempo soñaba con una terrible pesadilla, un tigre de bengala se tragaba la luna y en su empeño por conocer el significado de su pensamiento onírico prometió toda su fortuna al que lo lograra descifrarlo. Se presentaron miles de hechiceros y brujos, de charlatanes y codiciosos parlanchines tratando de interpretar el sueño, pero ninguno convencía al testaduro hombre que no dejaba de soñar con la luna cruelmente devorada por el gigante felino. Un día llegó hasta los pies del mercader un astuto joven que sospechaba que lo único que quería escuchar el acaudalado anciano era como incrementar su fortuna e inteligentemente le vaticino que el tigre simplemente representaba los impuestos exigidos por el sultán y la luna simbolizaba su riqueza que pronto sería reclamada por las ambiciones del sultanato. El mercader enseguida puso a trabajar a sus contadores para pagar menos impuestos y agradecido por la sabia lectura hecha por el joven le otorgo a su hermosa hija en matrimonio y así le traspaso su fortuna, pero el mismo día de la boda el anciano mercader murió. En la noche después de consumir el arreglado matrimonio el joven nunca más pudo dormir, pues lo aquejaba la misma fortuna del infeliz mercader, desde ese momento no dejo de soñar con una inmensa luna plateada devorada fieramente por un despiadado tigre bengalí.

Por Félix Esteves

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