Una pequeña presentación

Los Mínimos y Máximos de Félix Esteves es una casa, un hogar, construido con amor, esfuerzo, dedicación y hasta con aburrimiento. Tiene muchas puertas donde todos pueden entrar. Tiene muchas habitaciones, donde de seguro en algunas podrás sentirte cómodo, y en otras, tal vez contrariado y hasta… por qué no… molesto. Sin embargo su propósito no es agradar ni molestar, no es ganar amigos ni enemigos… de todas maneras ambos son bienvenidos; su fin es mostrar y demostrar lo variopinto de una mirada, la pluralidad de una cosmogonía a través de mi “micromundo”, de lo exterior visto y sentido desde mi interioridad… es un grito contra la discriminación, es un arrullo de amor a la diversidad, es mi tarjeta de presentación como ser humano, como hombre, como gay y miembro de la comunidad LGBT... tal vez es algo más… no lo sé… aún lo estoy averiguando.

Félix Esteves

Amigos de Los Mínimos y Máximos

jueves, 6 de enero de 2011

OFELIA

OFELIA. 1851
John Everett Millais.
Flota tu cuerpo inerte sobre la cetrina agua
náyade inmóvil de mirada de estatua antigua
de pensamiento frágil, tu belleza no mengua
sobre el cristal acuoso de tu violento reposo.

Estas allí con los brazos abiertos como flor de loto
con la mirada ciega, con el silencio perdido y roto
por tu último grito que reverbera en el absoluto
del juicio de tu amado Hamlet, ahora loco.

El agua te baña, te limpia de las impurezas del reino
ahora eres más casta y libre como el rayo argentino.
Eres la estrella desquiciada por su triste destino
de muchacha ingenua de corazón de blanco lirio.

Mil mariposas se posan en tu rostro alabastrino
creyendo que es una flor que ha surgido del agua
son los besos de un orate que desde el infinito
aún te ama a pesar de su duda ciega y su delirio.


Por Félix Esteves.

Sobre la Obra OFELIA de John Everett Millais.


John Everett Millais
Southampton, 1829-Londres, 1896.
Es quizás esta obra la pintura más famosa de Millais. Esta obra está inspirada en el personaje femenino de la obra Shakesperiana Hamlet, mostrándonos la constante influencia que Shakespeare ha tenido en el arte, sobretodo en los románticos, convirtiéndose también en temas recurrentes para los prerrafaelitas.

John Everett Millais con apenas veintidós años eligió concretamente el tema del suicidio de Ofelia, ésta aparece flotando en las tranquilas aguas de un rio o pozo, sosteniendo unas flores en una de sus manos mientras que las guirnaldas con las que se había engalanado flotan sobre su cuerpo.

El artista pasó varios días junto a un río pintando para poder retratar con exactitud las flores y plantas de sus márgenes y alrededores en un laborioso y concienzudo trabajo de observación, haciendo gala de uno de los principios artísticos fundamentales ya comentados de los Prerrafaelitas, la rigurosa fidelidad a la naturaleza. También ejemplo de este interés por la fidelidad llevada al máximo extremo es el hecho de que la joven que posó como modelo de Ofelia, Elisabeth Eleanor Siddal, pintora, poetisa y arquetipo estético del movimiento, lo hacía sumergida en una bañera vestida con un traje de época. En esta obra, Millais consigue captar y reflejar el momento del tránsito de la vida a la muerte de la joven mientras ésta flora en el agua mansa mientras de su boca casi puede apreciarse como escapa el último aliento, dándole a esta singular y hermosísima obra toda la sensualidad contradictoria existente entre la belleza y la muerte.

Millais se desenvuelve sin problemas en este período romántico, en las calidades y maneras típicas del género histórico del XIX y vaticina sensibilidades posteriores, como el simbolismo y el modernismo.

Por Félix Esteves

miércoles, 5 de enero de 2011

EL CISNE NEGRO.

El Cisne Negro nos narra la historia de Nina (Natalie Portman), una joven bailarina de una famosa compañía de ballet de la ciudad de New York cuya vida, como todos los de su profesión, se consume totalmente con la danza. Ella vive con su madre (Barbara Hershey), una bailarina retirada, que trata a su hija como si fuera una niña y que además apoya las pretensiones profesionales de Nina.

Natalie Portman logra con magistralidad retratar
la psicósis de una obsesión y sus vericuetos.
El director artístico de la Compañía de Ballet Thomas Leroy (Vincent Cassel) decide montar en la nueva temporada El Lago de los Cisnes pero para ello decide sustituir a la primera bailarina del ballet Beth (Winona Rider) y busca a una nueva chica que pueda interpretar el papel de Swan Queen (Odette/Odile o El Cisne Blanco/Cisne Negro). Como primera opción el director ve a Nina como la posible Swan Queen, su fragilidad e inocencia se adaptan con maravilla al personaje de Odette o el Cisne Blanco, pero cuando le toca trabajar en el rol del Cisne Negro le falta la sensualidad, astucia y la malicia que se requiere para interpretar a Odile. Entonces aparece Lily (Mila Kunis) una bailarina de San Francisco que viene a engrosar la compañía neoyorkina y que se ajusta de manera perfecta a los requerimientos que el Director quiere para Odile o el Cisne Negro. Nina y Lily (como toda bailarina que se respete) desean interpretar a Odette/Odile, las dos jóvenes bailarinas amplían su rivalidad en una amistad turbulenta, Nina ya afectada psicológicamente por su obsesión por ser la primera bailarina y estrella de la compañía comienza a ponerse más en contacto con su lado oscuro de una manera e imprudencia que amenaza con destruirla. Al final Nina logra su éxito esperado, pero fallece herida como el Cisne Blanco que interpreta en el teatro. No obstante esta muerte puede ser ficticia, pues durante todo el film el personaje de Nina se mueve entre la realidad y la ficción de su mente atormentada.

Nina ( Natalie Portman) y Thomas Leroy (Vincent Cassel) en una secuencia del film.
Esta producción cinematográfica esta dirigida por Darren Aronofsky, este director es un cineasta de imágenes, no de palabras, su fuerza visual es grandiosa aunque a veces se le escapa de las manos y deja vacios en la historia; también es un director que pone mucho énfasis en la dirección de sus actores, un ejemplo de ello es Mickey Rourke en “El Luchador” y de Ellen Burstyn en “Réquiem por un Sueño”, ambos dominados al Oscar por esas interpretaciones. Natalie Portman en esta última película bajo la mano de Aronofsky está maravillosamente bien, la actriz esta entregada a este personaje como nunca se le ha visto, es la propia bailarina de ballet tanto físicamente como psicológicamente, supo construir un personaje y lo hace creíble para el público, además como una muchacha con manías persecutorias y con carencias afectivo-sexuales se mueve y habla como toda una psicótica, temerosa de que su lado oscuro se apodere por completo de ella.

Mila Kunis como Lily, la rival de Nina en
El Cisne Negro
Aronofsky sabe filmar muy bien la danza, logra captar el frenesí de los movimientos y del proceso creativo de un ballet, también logra crear la creciente paranoia de la protagonista, sin embargo la película carece de ese hilo de misterio tan necesario en un thriller o película de suspenso. El Cisne Negro es una película interesante, muy bien actuada, lo más seguro es que veamos a la Portman y a la Kunis desfilar por la alfombra roja de los Premios de la Academia como nominadas. La música del film es increíble, Tchaiskovski es un genio y no deja mal a nadie, su partitura de El lago de los Cisne nos deleita durante toda la película. Este film me recuerda mucho la película de Roman Polanski de 1965 “Repulsión” donde una bella y muy joven Catherine Denevue se mueve entre el mundo que la rodea y la espeluznante ficción de su mente que la va destruyendo poco a poco.

Nina en el momento que descubre su terrible transformación
en un ser maquiavelico: El Cisne Negro.
El Cisne Negro llega a conmover al espectador y quizás lo asusta un poco pero no logra abrumar como lo deben hacer las cintas de terror psicológico, le falta esa forma tenebrosa de contar que tenía Alfred Hitchcock y ese mágico claroscuro que le imprime Polanski a sus cintas de suspenso.

Por Félix Esteves

sábado, 1 de enero de 2011

EL COMPLOT

A pesar de que escribía muy mal y los críticos especializados lo catalogaban de plagiario, escritor basura y demás adjetivos y calificativos nada agradables, sus novelas se vendían como pan caliente, sus trabajos eran traducidos a casi todos los idiomas y sus novelas llevaban ya más de seis años encabezando la lista de los Best Sellers en todo el mundo. Los novelistas y poetas estaban disgustadísimos por tal hecho, y empezaron a desarrollar un complot contra el afamado novelista: decidieron simplemente eliminarlo. A la semana el millonario escritor apareció muerto en la piscina de su mansión veraniega en el Caribe. A su funeral fue todo el mundo de las artes y de la literatura, todos lloraron y homenajearon al insigne personaje. Al día siguiente empezó la lucha por el primer lugar. Brotaron infinidad de novelas mediocres y surgieron cientos de miles de escritores imitando al finado autor y entre ellos estaban los inteligentes asesinos y autores del complot.

Por Félix Esteves

EL OSITO/ THE TEDDY BEAR

EL OSITO

Extrañamente el niño soñaba todas las noches con el miedo. Gritaba y se levantaba bañado en sudor, y con su escaso vocabulario no podía hacerse entender, sus padres como único remedio lo llevaban a su cuarto y entre sollozos se quedaba dormido entre el calor de los cuerpos de sus padres, sin embargo muy adentro proseguía el miedo. Los padres preocupados llevaron al niño a psicólogos, psiquiatras, y muchos especialistas, no obstante las pesadillas seguían, hasta que un día un médico psiquiatra muy joven por cierto le recomendó a los preocupados progenitores que le compraran un oso de peluche, que trataran al felpudo muñeco como alguien más de la familia, que lo sentaran a comer con ellos, que vieran la televisión con él, de manera que el niño sintiera al oso como parte viviente del conglomerado familiar, y que al final del día acostaran al peluche de grandes ojos plásticos con el niño. Basto solo menos de una semana para que aquel inusual remedio diera efecto, el oso se convirtió en el mejor guardián y velador de los sueños de la asustada criatura.

Paso el tiempo, ya el niño se había convertido en todo un joven, viajaba a Caracas, empezaba su primer año de estudios en una prestigiosa universidad, dejaba el nido materno y se enfrentaba solo ahora a la vida, claro sus padres le alquilaron un cómodo apartamento cerca de la universidad, pero era un gran paso para aquel muchacho que paso toda su infancia y pubertad con el cuidado extremo y sobre protector de los padres. Llegado al apartamento el joven bajo sus maletas y efectos de mudanzas, arreglo el apartamento a su gusto y cuando en la noche se acostó, se percato que no se había traído su oso... el sueño fue lento... durmió con la luz encendida, los fantasmas volvieron... corría y gateaba por la casa, sus padres dormían o estaban fuera de casa, iba detrás del tio que jugaba con él, la luz se apago y ahora estaba dentro de un closet, solo siente las manos frias y heladas que lo tocan, que le hacen daño... el corazón le palpita fuertemente, suda, su cuerpo se hace agua mientras su garganta se seca... despierta y el miedo prosigue alli... toma las llaves del carro y se lanza en un viaje de ocho horas.

La casa lo espera, silenciosa como si supiera lo que fuera a ocurrir. Entra y sube las escaleras que dan a su cuarto, va directamente a buscar a su oso, llega a la habitación y allí esta él, si él, oliendo con lascivia al osito, tratando de desprender las sustancias odoríferas que quedaron atrapadas en su felpa, mientras con su mano manosea rítmicamente su miembro, el tío no se dio cuenta de la presencia del joven, solo siente el golpe en el cráneo que se divide y baña de sangre al osito, mientras la pesadilla se reafirma en el subconsciente. La noche llegó rápidamente. El matrimonio corrió escaleras arriba al ver estacionado el auto del hijo que solo ayer partió para la gran ciudad... en la habitación yace en el piso sobre el charco de sangre el tío, el joven se encuentra en su cama dormido placidamente con su oso abrazado.

Extrañamente el niño sueña... ya no sueña con el tío que lo profana... ya no suda, ya no llora, sueña con su osito de felpa de grandes ojos de brillante plástico, sueña que el oso lo protege, que se venga, que es feliz... y ya nadie puede despertarlo.



THE TEDDY BEAR

Strangely, the boy dreamed every night with fear. He shouted and stood bathed in sweat, with his limited vocabulary and could not make himself understood, his parents took him as the only remedy to his room and fell asleep sobbing in the heat of the bodies of their parents, but went deep into the fear. The worried parents took the child psychologists, psychiatrists, and many specialists, despite the nightmares continued, until one day a very young psychiatrist certainly recommended to concerned parents bought him a teddy bear, which treated the mat doll as someone else in the family, who sit and eat with them, they saw him on television, so that the child felt the bear as a living part of the family cluster, and at the end of the day to go to bed stuffed with big eyes plastics with the child. Only need less than a week to give effect this unusual choice, the bear became the best guardian and keeper of the dreams of the frightened creature.

Time passed, and the boy had become a young man, traveled to Caracas, began his freshman year at a prestigious university, left the maternal nest and facing life alone now, of course her parents rented a comfortable apartment near the university, but it was a big step for the boy who spent his childhood and puberty with extreme care and protective parents. Arrived at the apartment the young with their luggage and effects of removal under the apartment to your liking and when at night he went to bed, she realized that she had brought her teddy bear ... the dream was slow ... slept with the light on, the ghosts ... He ran and crawled back through the house, her parents slept or were away from home, went behind the uncle who played with him, the light went out and was now in a closet, just feel the icy cold hands and touched, ... that hurt his heart pounding, sweat, your body is water while your throat is dry ... wake up and there goes fear ... take the car keys and jumps on a journey of eight hours.

The house is waiting, silent as if he knew what would happen. Sign in and up the stairs leading to his room, goes directly to find his bear, comes into the room and there is he, if he, smelling the bear with lust, trying to dislodge the odorants were trapped in their plush, while with his hand rhythmically grope his member, his uncle did not notice the presence of the young, just feel the beat in the skull that is divided and blood bathes the bear, while the nightmare is reaffirmed in the subconscious. The night came quickly. The marriage ran upstairs to see the car parked the son who only yesterday departed for the big city ... in the room lying on the floor pool of blood on the uncle, the boy found peacefully asleep in his bed with his bear embraced.

Strangely, the boy dreams ... the dreams is no longer his uncle who no longer profane... the sweat, not crying, dreams about his big teddy bear of shiny plastic eyes, dreams that protects the bear, which comes, he is happy ... and no one can awaken.

Por Félix Esteves

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