Una pequeña presentación

Los Mínimos y Máximos de Félix Esteves es una casa, un hogar, construido con amor, esfuerzo, dedicación y hasta con aburrimiento. Tiene muchas puertas donde todos pueden entrar. Tiene muchas habitaciones, donde de seguro en algunas podrás sentirte cómodo, y en otras, tal vez contrariado y hasta… por qué no… molesto. Sin embargo su propósito no es agradar ni molestar, no es ganar amigos ni enemigos… de todas maneras ambos son bienvenidos; su fin es mostrar y demostrar lo variopinto de una mirada, la pluralidad de una cosmogonía a través de mi “micromundo”, de lo exterior visto y sentido desde mi interioridad… es un grito contra la discriminación, es un arrullo de amor a la diversidad, es mi tarjeta de presentación como ser humano, como hombre, como gay y miembro de la comunidad LGBT... tal vez es algo más… no lo sé… aún lo estoy averiguando.

Félix Esteves

Amigos de Los Mínimos y Máximos

martes, 7 de mayo de 2013

TED FUSBY: de Apolos atrapados y de Santos Homoeróticos.



Afternoon.

Ted Fusby nació en California en 1943. A la edad de 23 años se gradúa de Arquitectura en la Universidad de California en Berkeley, no obstante, su arte, aunque tomó clases esporádicas de dibujo y acuarela, refleja principalmente que Ted Fusby es un autodidacta, y eso se nota en su excelente trabajo pictórico. Y es que su pintura, sencilla pero poderosa, no está plagada de grandes tecnicismos, su pincelada clara y limpia denota la pureza de los “ingenuos”, además sus hombres, cargados de una profunda y clara sensualidad, evocan en la forma de expresión aquellos dibujos pintados con la pasión y el deseo juvenil de muchos que plasmaron a escondidas detrás de sus cuadernos escolares sus sueños homoeróticos 


Ebony Coast.

Red Desert.

Machine Age.
Si bien su trabajo es un festín visual, donde es declarada y estampada nuevamente la fuerza de “Apolo” en toda su desnudez, hay ciertos momentos en que desaparece aquella “formalidad erótica” para dar paso a cierta “metafísica” que nos hace reaccionar sobre el poder del desnudo sobre la soledad del hombre o la derrota final del ideal de la belleza masculina sobre el pensamiento del “ser o no ser”, de lo mínimo que podemos ser frente a la grandeza del universo, como es en el caso de “Boots”: en esta particular pintura vemos a un hombre sobre un pedestal desnudo agachado, encogido, cabizbajo, como rendido a su soledad, en una altura(aunque sea de aquel pequeño pedestal) impuesta por su propia naturaleza individual, mientras que las botas negras, único aditamento que lo viste, representa el yugo o la autoridad impuesta por una sociedad que lo retiene a su forma y norma.

Boots.

The Wall
En su pintura “The Wall”  Fusby nos presenta a un Apolo encerrado, pero aquel encierro físico, que no es tal, pues la pared o paredes no son muy altas, y que claramente el joven con su atlético cuerpo puede superar, nos dice o nos declara que el encierro al cual es sometido  el protagonista no es más que el producto de su mente acoplada a los designios de una sociedad cuadrilátera que nos hace cada vez más temerosos de la “Metátesis” propia de los hombres, y que es el principal antagonistas de la obligación social.

San Sebastian El Rojo.

Desire.

The Acolyte.

Patron Saint.

St. Peter with Keys.

Interlude.

Stigmata.
Por otra parte Ted Fusby juega con la dicotomía de lo sagrado y lo profano, de lo “hecho” y lo “soñado”, de la “imposición” y de la “liberación”; en su obra dedicada a lo que yo llamo “Los Santos Homoerotizados”, Fusby en un contexto inesperado modifica la norma y hace de aquellos santos hombres libres de las reglas y tradiciones, los libera de la educastración social y cristiana que por tanto tiempo esclavizó y que aun somete a los hombres a la heteronormativa.

Es también claro que la bifurcación alegórica de sus santos “profanados” o hombres “sacralizados” no es más que una burla o juego que el artista nos hace cómplices de la ambigüedad de los mártires, de los apóstoles que en totalidad son simples hombres de carne, hueso y sangre, llenos de deseos como todos los hombres, pero que la regla de la “civilización religiosa” castró para dominar los apetitos carnales del homoerotismo.

Así como Nietzsche con sus filosofas palabras nos anunció “Dios ha muerto”, Fesby tal vez menos filosófico pero más divinamente gráfico y explicito nos repite que Dios no existe ni tampoco sus santos hombres, y si bien, la muerte de Dios no es un hecho gozoso ni tampoco algo de lo que lamentarse, la verdad es que Occidente esta asumiendo la realidad de que existimos como individuos, y perdonen la redundancia, con nuestras individualidades que nos hacen único pero al mismo tiempo una comunidad de la diversidad.

Bend Over.
Si quieres saber más sobre la obra de este maravilloso artista visita su pagina web:


Por Félix Esteves.

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