Una pequeña presentación

Los Mínimos y Máximos de Félix Esteves es una casa, un hogar, construido con amor, esfuerzo, dedicación y hasta con aburrimiento. Tiene muchas puertas donde todos pueden entrar. Tiene muchas habitaciones, donde de seguro en algunas podrás sentirte cómodo, y en otras, tal vez contrariado y hasta… por qué no… molesto. Sin embargo su propósito no es agradar ni molestar, no es ganar amigos ni enemigos… de todas maneras ambos son bienvenidos; su fin es mostrar y demostrar lo variopinto de una mirada, la pluralidad de una cosmogonía a través de mi “micromundo”, de lo exterior visto y sentido desde mi interioridad… es un grito contra la discriminación, es un arrullo de amor a la diversidad, es mi tarjeta de presentación como ser humano, como hombre, como gay y miembro de la comunidad LGBT... tal vez es algo más… no lo sé… aún lo estoy averiguando.

Félix Esteves

Amigos de Los Mínimos y Máximos

miércoles, 27 de octubre de 2010

MEDIOEVO Y HOMOSEXUALIDA. Primera Parte.

San Sergio y San Baco. Monasterio de Santa Catalína de Sinaí.
Iconos Gays que vivieron durante el siglo IV pero que fueron idealizados
en la temprana Edad Media.
El Medioevo o Edad Media es un período de la historia comprendida entre los siglos V y XV, estas fechas están enmarcadas por dos grandes sucesos como lo son la caída del Imperio Romano de Occidente en el año 476 y después diez siglos después con el Descubrimiento de América en el año 1492. Con la caída del Imperio Romano de Occidente empieza un desmoronamiento urbano y la ética y el pensamiento rural se expande y se radicaliza; en este ambiente campesino los homosexuales se ven oprimidos y las ciudades se reducen así como un gran número de manifestaciones culturales gays como la literatura hecha por los homosexuales y para ellos.

Con la llegada de los pueblos germanos, más conocidos como los barbaros, la disolución o disgregación de las ciudades se acrecienta en la Europa Occidental y los nuevos reinos fundados crearon un cuerpo legislativo propio que empieza a suprimir la homosexualidad: “En el  reino  Visigodo  el Rey  Chindasvinto  (642-653)   regulo las relaciones homosexuales. Según una ley promulgada en el año 650 se  castigaba  con la  castración  las relaciones homosexuales.”   (1)

Durante el gobierno de Justiniano en el año 533 se equiparo las relaciones homoeróticas con el adulterio y para ambos caso el castigo era la pena de muerte, siendo la primera vez que en el Imperio Bizantino se establece sanciones civiles contra las relaciones amatorias entre dos hombres. Justiniano promulgará iguales leyes en los años 538 y 544 tal como lo narra en su libro Anécdota el historiados Procopio de Cesarea. En la Península Ibérica no se conocen leyes germánicas respecto a la homosexualidad y en el reinado de Carlomagno (768-814) tampoco se legisló sobre las relaciones sexuales entre hombres, a lo mejor la conducta homoerótica no era tan censurada por las leyes civiles y eclesiásticas como lo eran las relaciones extramatrimoniales.

En la literatura germánica varias veces se desprende la idea de que las relaciones homoeróticas eran vista de forma positiva frente a la pasividad sexual, mientras que en la Europa Occidental se desarrollaron las comunidades monásticas donde la regla o la norma estipulaba que todos los monjes tenían que dormir en la misma habitación con la cama del abad en el medio y se les obligaba a dormir con la luz encendida, con la ropa puesta y a los jóvenes se les obligaba a mezclarse entre los más ancianos para evitar así que entre los nuevos chicos que empezaban a desarrollar vida eclesiástica surgiera algún apetito sexual entre ellos y evitar relaciones nocturnas sexuales, además que el celibato a los monjes era una obligación inviolable y la ley mayor dentro de las abadías y monasterios.

Sin embargo ni la sociedad cristiana ni la teología cristiana de la época en su conjunto expresaban o daban su apoyo a ningún tipo de hostilidad a la homosexualidad o a la conducta homoerótica, pero tanto la una como la otra reflejaron y mantuvieron las posiciones que adoptaron ciertos gobernantes y teólogos, y que podían utilizarse para descalificar los actos homosexuales. En consecuencia, durante la temprana Edad Media los gays pasaron inadvertidos y las manifestaciones de una subcultura gay brillan casi por su ausencia, aunque existen algunas expresiones individuales de amor homoerótico, en especial en los clérigos.

Por Félix Esteves
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 (1) Roger Benito Julia. La homosexualidad en la Edad Media.--En : Medieval. -- Barcelona: Toison, 2006. N° 12, pág. 40

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