La atracción
sexual, según los estudiosos de la Biología, es la capacidad para atraer el
interés sexual de potenciales parejas reproductivas. No obstante en el ser
humano se entiende como la habilidad para generar interés erótico en otras
personas. La atracción sexual depende de una amplia variedad de factores, por
ejemplo en los animales, a menudo hay un elemento del cuerpo del animal que se
ha adaptado para ser sexualmente atractivo al sexo. En los humanos esto ha
cambiado ya que al ser “animales racionales” los atributos sociales llegan a
ser tan importantes como los físicos.
En el mundo gay el
rol sexual está grandiosamente condicionado por múltiples influencias
culturales y sociales, además de la presión homofóbica. En primer lugar, para
sincerarnos, el gay u hombre homosexual es muy visual (como todos los hombres),
el deseo erótico nos entra por los ojos, en este sentido nuestra atracción
sexual es muy primaria, pues nos vamos directamente a la sensación que nos
produce el atractivo físico.
Tal vez encontremos
dentro del mundo gay personas que aseguran que lo primero que ven en un hombre
son sus bellos ojos, o la sonrisa angelical y eso es lo que los motiva
principalmente a la sexualidad, que bueno por ellos, pero creo realmente, y por
experiencia propia y de comentarios, que los hombres gays ven primero el
“Bulto”, el “culete”, la contextura del
cuerpo y después viene lo demás. A pesar de lo que, en apariencia, mencionan
muchos homosexuales como aquello que les
atrae de otro hombre, como su personalidad, amabilidad, o sentido del humor, el atractivo físico es
sin duda el factor inicial que más influye en la atracción. Y dependiendo de la
experiencia sexual con el objeto erótico elegido nos vamos fijando muchas veces
en los otros atributos que contribuyen al interés por él y el enamoramiento
posteriormente.
Pero ¿En qué nos
basamos y fijamos en el momento de escoger o elegir nuestra media naranja? Tal
vez no haya un patrón de preferencias claro que nos permita teorizar sobre eso,
pero en el mundo gay pareciera que prima el puro atractivo físico y luego se cuenta otras cualidades.
La atracción sexual
en los gays está muy acondicionada por los valores estéticos de la sociedad de
consumo, preferimos los hombres de porte o belleza griega muy sobreestimada por la publicidad, así volcamos nuestra
elección erótica a chicos u hombres más parecidos a los expuestos a los
carteles publicitarios de Calvin Klein que a la realidad de nuestro entorno.
La atracción sexual
es como una variable multidimensional, en el sentido de que las personas
experimentan diferentes clases de atracción.
Es así como cada persona apreciaría un conjunto de atributos en un
posible compañero, los que ponderaría según su particular escala de prioridades. El aspecto físico tiene un carácter muy
relevante en los inicios de la interacción de pareja, sea esta una pareja gay o
heterosexual, sin embargo, siguiendo los postulados de quien plantea que de
acuerdo a la selección natural y la selección sexual se darán diversos
procesos, entonces, comenzaríamos a encontrar diferencias entre homosexuales y
heterosexuales, por ello si la psicología evolucionista nos plantea que el
proceso de ponderación de características tiene lugar al momento de elegir
pareja y además plantea de que el principio de la selección sexual se produce
por la búsqueda que machos y hembras llevan a cabo con el objetivo de lograr
las mejores parejas para asegurar el nacimiento y desarrollo de sus hijos y por
ende, la futura replicación de los propios genes, entonces, cabe hacerse la
siguiente interrogante, ¿qué sucede con personas que no precisan de
reproducirse y por el contrario se siente sexualmente atraídos por miembros del
mismo sexo con los cuales claramente no tendrán reproducción de sus genes?
El Hombre (Raza
Humana) busca el sexo no como un acto reproductivo únicamente, la sexualidad
reproductiva dejo de ser importante y nos avocamos al sexo más por placer que
por obligación biológica. En la actualidad, tanto mujeres como hombres
heterosexuales, son más propenso a disfrutar el sexo por el sexo que por otra
cosa, aunque hay estudios donde se refleja una pertinencia bastante importante
a la sexualidad reproductiva aún en las personas heterosexuales. Así las
parejas homosexuales o el individuo gay busca más aquel compañero que se adapte
más a sus apetencias sexuales que al propio sentido evolucionista de la
propagación de los genes.
Hay autores quienes
plantean que la elección de pareja que se da con más frecuencia en la
homosexualidad masculina posee
caracteres y atributos que simbolizan la masculinidad. Lo que más se aprecia
del simbolismo masculino es un gran pene, pero también se concede importancia a
la belleza corporal y musculatura desarrollada. La inclinación por una pareja
con características feminoides se da en un porcentaje mucho menor. Del mismo modo, en cuanto a la elección de la
pareja, los homosexuales suelen ser muy específicos, revelando preferencias muy
concretas. Asimismo, se puede observar
que a pesar de que los homosexuales suelen ser muy específicos, revelando
preferencias muy concretas como señalan algunos estudiosos, estos a su vez
variarán su comportamiento dependiendo del lugar que ocupen en su entorno o
ambiente.
Especialmente los
hombres están diseñados evolutivamente para ser atraídos sexualmente por la
novedad y gradualmente pierde las atracción sexual hacia una misma pareja si se
carece de tal novedad. Así, aquellos que en los primeros años de la relación de
pareja estaban muy motivados a tener sexo, generalmente con el paso del tiempo
lo estarían cada vez menos. Ellos se sentirían confusos y avergonzados por esta
situación, no entendiendo por qué ha decrecido su atracción sexual y en cambio
el amor y la complicidad entre ellos ha crecido profundamente; considerando,
además, que nuestra cultura insiste en que el amor y el sexo son parte de un
mismo complejo.
Para la mayoría de
los hombres gays que están dentro de una relación sexualmente monógama, la
disminución constante de la líbido tendría mucho que ver con la biología y con
las hormonas, independientemente de quien sea en particular el hombre de su
vida. Ellos, mejor dicho nosotros necesitamos la variedad y la novedad. También es cierto que a la hora de tener sexo por sexo, buscamos sólo el atractivo físico, pero a la hora de elegir pareja somos muy exigentes y vemos o buscamos otras cualidades como son la preparación, estudio, profesión, estabilidad social y económica entre otras muchas en el supuesto hombre objeto de nuestro afecto y deseo sexual. A veces idealizamos al hombre de nuestros sueños, lo vemos atlético, alto, bello, con miembro gigante, nalgas estilo bomba, con dinero, profesional atento, amable, fiel y no nos vemos a nosotros mismos en el espejo.
La orientación homosexual es uno de los cuatro
componentes de la sexualidad humana. Se caracteriza como una duradera atracción
emocional, romántica, sexual o afectiva para con individuos del mismo género.
Los otros tres componentes de la sexualidad son el sexo biológico, la identidad
de género (el sentido psicológico de ser hombre o mujer) y el papel sexual
social (adición a las normas culturales de comportamiento masculino o
femenino). De la misma manera, puesto que existen varias teorías sobre los
orígenes de la orientación sexual: hoy día la mayoría de los científicos
considera que la orientación sexual es probablemente el resultado de una
compleja interacción de factores ambientales, cognitivos y biológicos.
La homosexualidad es una orientación sexual alternativa a la
heterosexualidad, además no es una enfermedad como por mucho tiempo se sostuvo,
es por eso que se puede abordar desde la
Sexología tomando en cuenta todos aquellos elementos presentes en el estudio de
la sexualidad humana. Igualmente, como se han hecho estudios al respecto de qué es lo
que atrae a una mujer de un hombre y viceversa, se han hecho pocos estudios sobre
la atracción sexual en los homosexuales que arrojen resultados concluyentes que indiquen qué es lo
que atrae sexualmente a un hombre respecto de otro e igualmente para el caso de las mujeres lesbianas.
Hay que tomar en cuenta también que cada individuo es un mundo, en su
diversidad el ser humano posee innumerables e infinitas variaciones, es así
como en el plano de la sexualidad queda mucho por investigar y resolver, ya que
el sexo es un elemento importante en el desarrollo de la vida de las personas.





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