Una pequeña presentación

Los Mínimos y Máximos de Félix Esteves es una casa, un hogar, construido con amor, esfuerzo, dedicación y hasta con aburrimiento. Tiene muchas puertas donde todos pueden entrar. Tiene muchas habitaciones, donde de seguro en algunas podrás sentirte cómodo, y en otras, tal vez contrariado y hasta… por qué no… molesto. Sin embargo su propósito no es agradar ni molestar, no es ganar amigos ni enemigos… de todas maneras ambos son bienvenidos; su fin es mostrar y demostrar lo variopinto de una mirada, la pluralidad de una cosmogonía a través de mi “micromundo”, de lo exterior visto y sentido desde mi interioridad… es un grito contra la discriminación, es un arrullo de amor a la diversidad, es mi tarjeta de presentación como ser humano, como hombre, como gay y miembro de la comunidad LGBT... tal vez es algo más… no lo sé… aún lo estoy averiguando.

Félix Esteves

Amigos de Los Mínimos y Máximos

sábado, 1 de diciembre de 2012

LA VERDAD SOBRE LA NAVIDAD Y EL NACIMIENTO DE JESÚS.


La Navidad es una de las celebraciones religiosas más importantes del cristianismo y de la cultura occidental. Esta festividad conmemora el nacimiento de Jesucristo en Belén, y se celebra el 25 de diciembre en la Iglesia católica, en la Iglesia anglicana, en algunas comunidades protestantes y en la Iglesia ortodoxa rumana. Las iglesias ortodoxas como la griega y la rusa, entre otras, aún conmemoran la natividad o nacimiento de Jesús  el 7 de enero pues no aceptaron la reforma al calendario juliano para pasar al calendario conocido como gregoriano, calificativo derivado de su reformador, el Papa Gregorio XIII. Pero las festividades navideñas se extienden en muchos países desde mediados del mes de diciembre y culminan el seis de enero con la visita de los Tres Reyes Magos a Jesús.
¿Pero nació Jesús verdaderamente en Diciembre en pleno invierno? ¿O es otra fecha inventada por el poder de la Iglesia? La data exacta del nacimiento de Jesús nadie la sabe, lo que sí es seguro es que no nació el 25 de diciembre como lo solemos creer o nos hacen e hicieron creer.
Para averiguar una fecha aproximada del nacimiento de Jesús tenemos que acudir a la Biblia, y aunque este libro también ha sido manipulado por las “peludas y negras manos” de la Iglesia y del papado, es tal vez el libro que nos da más datos sobre el nacimiento y la vida de Jesús.  Por ejemplo en Lucas 2: 8 de la versión Reina-Valera de 1966 se relata: “Había pastores en la misma región, que velaban y guardaban las vigilias de la noche sobre su rebaño.” Los pastores estaban, por supeditado, en el campo con sus rebaños a la intemperie y esto sería inverosímil un 25 de diciembre, y más aún en el hemisferio norte donde el invierno comienza el 21 de diciembre.
Todos los estudiosos del Cercano Oriente y de la historia y las costumbres de Palestina señalan que los pastores en aquel desierto traían sus rebaños del pastoreo en el campo a los rediles siempre antes del 15 de octubre, esto prueba de que es imposible el nacimiento de Jesús el 25 de diciembre, ¿Entonces nos miente la Biblia? No lo creo, porque todas las versiones, desde la  Douay-Rheims 1899 American Edition hasta la versión Luther Bibel 1545 concuerdan que los pastores sacaban sus rebaños de ovejas en la noche cuando Jesús nació. Por lo que leemos, estamos ante una fecha falsa que por dos milenios ha sido tomada como cierta por los cristianos.
Si seguimos con los datos que nos ofrece las Sagradas Escrituras como es conocida también la Biblia - personalmente creo en la Biblia como documento histórico y no como libro religioso - podemos aproximarnos a una fecha más exacta que nos pueda decir en qué mes o época nació el Niño Jesús. Sabemos que Juan El Bautista es mayor que Jesús por seis meses:

Lucas 1:24-38

24 Después de aquellos días concibió su mujer Elisabet, y se recluyó en casa por cinco meses, diciendo: 25 Así ha hecho conmigo el Señor en los días en que se dignó quitar mi afrenta entre los hombres. 26 Al sexto mes el ángel Gabriel fue enviado por Dios a una ciudad de Galilea, llamada Nazaret, 27 a una virgen desposada con un varón que se llamaba José, de la casa de David; y el nombre de la virgen era María. 28 Y entrando el ángel en donde ella estaba, dijo: ¡Salve, muy favorecida! El Señor es contigo; bendita tú entre las mujeres. 29 Mas ella, cuando le vio, se turbó por sus palabras, y pensaba qué salutación sería esta. 30 Entonces el ángel le dijo: María, no temas, porque has hallado gracia delante de Dios. 31 Y ahora, concebirás en tu vientre, y darás a luz un hijo, y llamarás su nombre JESÚS. 32 Este será grande, y será llamado Hijo del Altísimo; y el Señor Dios le dará el trono de David su padre; 33 y reinará sobre la casa de Jacob para siempre, y su reino no tendrá fin. 34 Entonces María dijo al ángel: ¿Cómo será esto? pues no conozco varón. 35 Respondiendo el ángel, le dijo: El Espíritu Santo vendrá sobre ti, y el poder del Altísimo te cubrirá con su sombra; por lo cual también el Santo Ser que nacerá, será llamado Hijo de Dios. 36 Y he aquí tu parienta Elisabet, ella también ha concebido hijo en su vejez; y este es el sexto mes para ella, la que llamaban estéril; 37 porque nada hay imposible para Dios. 38 Entonces María dijo: He aquí la sierva del Señor; hágase conmigo conforme a tu palabra. Y el ángel se fue de su presencia.

Como vimos Elisabet tenía ya seis meses de embarazo cuando María concibe en su seno “sobrenaturalmente” (otro misterio de la religión) a Jesús. La importancia de este testimonio cien por ciento documental es que se puede determinar en forma bastante aproximada la fecha del nacimiento del bautista. Zacarías, el padre de Juan El Bautista, era un sacerdote que practicaba su ministerio en Jerusalén. El ritual judío establecía que cada sacerdote tenía un tiempo definido del año en que servía en el templo. Existían 24 divisiones o cursos de servicio durante el año religioso y este dato es ratificado por el escritor e historiador judío Flavio Josefo, quién en su libro “Antigüedades de los judíos” en  el capítulo 7: 14.7 dice:

“Él los dividió también en los cursos de: y cuando él se había separado de los sacerdotes de ellos, se encontró de estos sacerdotes veinticuatro cursos, dieciséis de la casa de Eleazar, y ocho de la de Itamar, y él ordenó que en un curso debemos ministrar a Dios en ocho días, a partir del mediodía del sábado al mediodía del siguiente sábado. Así fueron los cursos distribuidos por sorteo, en presencia de David, y de Sadoc y Abiatar, el sumo sacerdote, y de toda la los gobernantes: ¿Y eso por supuesto que le había salido primero fue escrito como el primero, y de acuerdo con la segunda, y así sucesivamente hasta el vigésimo cuarto, y esta partición se ha mantenido hasta nuestros días”

Como vemos cada uno de estos turnos o cursos de servicio duraban una semana y que después de seis meses cada sacerdote repetía su turno sirviendo en total dos veces al año tal como narra 1º Crónicas 24:6-19 de la versión Reina Valera 1960:

6 Y el escriba Semaías hijo de Natanael, de los levitas, escribió sus nombres en presencia del rey y de los príncipes, y delante de Sadoc el sacerdote, de Ahimelec hijo de Abiatar y de los jefes de las casas paternas de los sacerdotes y levitas, designando por suerte una casa paterna para Eleazar, y otra para Itamar.
7 La primera suerte tocó a Joiarib, la segunda a Jedaías,
8 la tercera a Harim, la cuarta a Seorim,
9 la quinta a Malquías, la sexta a Mijamín,
10 la séptima a Cos, la octava a Abías,
11 la novena a Jesúa, la décima a Secanías,
12 la undécima a Eliasib, la duodécima a Jaquim,
13 la decimatercera a Hupa, la decimacuarta a Jesebeab,
14 la decimaquinta a Bilga, la decimasexta a Imer,
15 la decimaséptima a Hezir, la decimaoctava a Afses,
16 la decimanovena a Petaías, la vigésima a Hezequiel,
17 la vigesimaprimera a Jaquín, la vigesimasegunda a Gamul,
18 la vigesimatercera a Delaía, la vigesimacuarta a Maazías.
19 Estos fueron distribuidos para su ministerio, para que entrasen en la casa de Jehová, según les fue ordenado por Aarón su padre, de la manera que le había mandado Jehová el Dios de Israel.”

Lucas, en el primer capítulo de su evangelio, expone que Zacarías pertenecía a la clase de Abías y servía en el templo según el orden de su clase (Lucas 1:5,8). La  fecha del año correspondiente a esta  clase era el octavo en orden, de acuerdo a 1º Crónicas 24:10. Es decir, entre el 27 de Iyar y el 5 de Siván, que en nuestro calendario equivalen a la semana del 1 al 8 de junio. Después de esta semana, Zacarías debió quedarse a ministrar por siete días más porque era obligación de todos los sacerdotes prestar servicio conjunto en las grandes fiestas religiosas. Cuando cumplió su ministerio volvió a su casa, distante 45 kilómetros al sur de Jerusalén, en las montañas de Judea, y su esposa queda en cinta y seis meses después sale embarazada María como se explica en la ya citada Lucas 1: 24-38.
Según estos relatos históricos, Juan fue engendrado a mediados del mes de junio, entre el 16 y el 19 del mismo mes; por lo tanto nació nueve meses después, a mediados del mes de marzo. Como ya vimos  Jesús era menor que Juan en seis meses. Si añadimos seis meses a contar de marzo, veremos que la fecha del nacimiento de Jesús corresponde a mediados del mes de septiembre, entre el 16 y 19, fecha que está en consonancia con el relato bíblico de los pastores y sus rebaños en el campo, porque evidentemente no era invierno, si no comienzos del otoño en el hemisferio septentrional.
¿Entonces cual es la razón de celebrar el nacimiento de Jesùs en diciembre y en especial el 25 de ese mes? Por una simple razón, el 25 de diciembre era el día en que los paganos celebraban el nacimiento de su DIOS SOLAR, conocido también estas fechas como Saturnales.
Según La Nueva Enciclopedia Schaff-Herzog del Conocimiento Religioso nos cuenta que el 25 de diciembre era la fecha del Dios pagano Brumalia y estaba precedida por las fiestas Saturnales que duraban ocho días, entre el 17 de diciembre hasta el 24 de ese mismo mes y que se debe a la antigua celebración del nacimiento anual del dios-Sol en el solsticio de invierno (natalis invicti Solis). Tanto las fiestas Saturnales como las dedicadas al Dios pagano de Brumalia estaban demasiadas profundamente arraigadas en la costumbre popular y durante esa temporada opacaba la influencia cristiana. El festival pagano con su alboroto y algarabía era tan popular que los cristianos se alegraron de tener una excusa para continuar su celebración con pocos cambios en el espíritu y en la forma y así la Iglesia Cristiana asumió esa fecha para celebrar el nacimiento de Jesús.
Según la Enciclopedia Británica algunos latinos, ya en el año 354 D.C., celebraban el nacimiento de Jesús el 6 de enero pero lo transfirieron al 25 de Diciembre,  que era entonces una fiesta de Mitra o cumpleaños del Sol Invictus.  La Enciclopedia Britànica también nos narra que las Iglesias Cristianas de Siria y Armenia acusaron a los romanos de idólatras por celebrar esa fecha dedicada al Sol como el nacimiento de Jesús. No obstante el registro más antiguo del reconocimiento del 25 de diciembre como una fiesta de la iglesia se encuentra en el Calendario Philocalian (aunque copiado en el 354, representada práctica romana en el 336).
Según el historiador Ralph Woodrow en su libro “Babilonia, Misterio Religioso” dice:

“Fue en el siglo V que la Iglesia Católica Romana ordenó que el nacimiento de Cristo fuera obsrvado el 25 de diciembre, el día de la antigua fiesta romana del solsticio de invierno.
En los días del paganismo esta fiesta del nacimiento del dios sol era popular especialmente dentro de los ‘misterios’ conocidos como mitraísmo. Este festival era llamado ‘La Natividad’. Y no solamente Mitra, el dios sol del mitraísmo, del cual se decía que había nacido en esta época del año, sino también Osiris, Orus, Hércules, Baco, Adonis, Júpiter, Tammuz y otros dioses, puesto que eran todos procedentes de la misma leyenda de Tammuz con otros nombres. Todos ellos habían nacido en la misma época invernal conocida hoy como ‘Navidad’…“ ‘La época invernal era cuando todos los dioses solares, desde Osiris hasta Júpiter y Mitra, celebraban su cumpleaños. Las celebraciones consistían en arboles de pino para Adonis, Saturno y otros que representaban el calor del nuevo nacimiento del sol en forma de fuego’” …


Como hemos visto la Navidad es una fiesta pagana introducida por la Iglesia Católica Romana para capturar más adeptos, solo cristianizaron al dios sol y otros dioses o “ídolos gentiles” por Jesús. Si bien estas fiestas antiguamente eran celebradas con espíritu cristiano y propio para la meditación y al pensamiento humanitario o para el bien de la humanidad, hoy día son simples celebraciones donde nos olvidamos del propósito religioso, es decir “El Compro, luego existo” en reemplazo del “Pienso, luego existo”. La Navidad dejo de ser mística tal como una vez la pinto Sandro Boticelli, la convertimos en simples fechas de alto consumismo, por algo el “consumismo” es la nueva religión de los hombres.
Fuentes:
* Biblia

* Christmas
* Christmas
* Existe-t-il des preuves bibliques que la naissance de Jésus-Christ a eu lieu en automne et non pas un 25 décembre ?
* Navidad.
* Flavio Josefo. Antigüedades de los Judios.
* Woodrow, Ralph. Babilonia, Misterios Religiosos.


Por Félix Esteves

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