Una pequeña presentación

Los Mínimos y Máximos de Félix Esteves es una casa, un hogar, construido con amor, esfuerzo, dedicación y hasta con aburrimiento. Tiene muchas puertas donde todos pueden entrar. Tiene muchas habitaciones, donde de seguro en algunas podrás sentirte cómodo, y en otras, tal vez contrariado y hasta… por qué no… molesto. Sin embargo su propósito no es agradar ni molestar, no es ganar amigos ni enemigos… de todas maneras ambos son bienvenidos; su fin es mostrar y demostrar lo variopinto de una mirada, la pluralidad de una cosmogonía a través de mi “micromundo”, de lo exterior visto y sentido desde mi interioridad… es un grito contra la discriminación, es un arrullo de amor a la diversidad, es mi tarjeta de presentación como ser humano, como hombre, como gay y miembro de la comunidad LGBT... tal vez es algo más… no lo sé… aún lo estoy averiguando.

Félix Esteves

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sábado, 1 de diciembre de 2012

LA VERDAD SOBRE LA NAVIDAD Y EL NACIMIENTO DE JESÚS.


La Navidad es una de las celebraciones religiosas más importantes del cristianismo y de la cultura occidental. Esta festividad conmemora el nacimiento de Jesucristo en Belén, y se celebra el 25 de diciembre en la Iglesia católica, en la Iglesia anglicana, en algunas comunidades protestantes y en la Iglesia ortodoxa rumana. Las iglesias ortodoxas como la griega y la rusa, entre otras, aún conmemoran la natividad o nacimiento de Jesús  el 7 de enero pues no aceptaron la reforma al calendario juliano para pasar al calendario conocido como gregoriano, calificativo derivado de su reformador, el Papa Gregorio XIII. Pero las festividades navideñas se extienden en muchos países desde mediados del mes de diciembre y culminan el seis de enero con la visita de los Tres Reyes Magos a Jesús.
¿Pero nació Jesús verdaderamente en Diciembre en pleno invierno? ¿O es otra fecha inventada por el poder de la Iglesia? La data exacta del nacimiento de Jesús nadie la sabe, lo que sí es seguro es que no nació el 25 de diciembre como lo solemos creer o nos hacen e hicieron creer.
Para averiguar una fecha aproximada del nacimiento de Jesús tenemos que acudir a la Biblia, y aunque este libro también ha sido manipulado por las “peludas y negras manos” de la Iglesia y del papado, es tal vez el libro que nos da más datos sobre el nacimiento y la vida de Jesús.  Por ejemplo en Lucas 2: 8 de la versión Reina-Valera de 1966 se relata: “Había pastores en la misma región, que velaban y guardaban las vigilias de la noche sobre su rebaño.” Los pastores estaban, por supeditado, en el campo con sus rebaños a la intemperie y esto sería inverosímil un 25 de diciembre, y más aún en el hemisferio norte donde el invierno comienza el 21 de diciembre.
Todos los estudiosos del Cercano Oriente y de la historia y las costumbres de Palestina señalan que los pastores en aquel desierto traían sus rebaños del pastoreo en el campo a los rediles siempre antes del 15 de octubre, esto prueba de que es imposible el nacimiento de Jesús el 25 de diciembre, ¿Entonces nos miente la Biblia? No lo creo, porque todas las versiones, desde la  Douay-Rheims 1899 American Edition hasta la versión Luther Bibel 1545 concuerdan que los pastores sacaban sus rebaños de ovejas en la noche cuando Jesús nació. Por lo que leemos, estamos ante una fecha falsa que por dos milenios ha sido tomada como cierta por los cristianos.
Si seguimos con los datos que nos ofrece las Sagradas Escrituras como es conocida también la Biblia - personalmente creo en la Biblia como documento histórico y no como libro religioso - podemos aproximarnos a una fecha más exacta que nos pueda decir en qué mes o época nació el Niño Jesús. Sabemos que Juan El Bautista es mayor que Jesús por seis meses:

Lucas 1:24-38

24 Después de aquellos días concibió su mujer Elisabet, y se recluyó en casa por cinco meses, diciendo: 25 Así ha hecho conmigo el Señor en los días en que se dignó quitar mi afrenta entre los hombres. 26 Al sexto mes el ángel Gabriel fue enviado por Dios a una ciudad de Galilea, llamada Nazaret, 27 a una virgen desposada con un varón que se llamaba José, de la casa de David; y el nombre de la virgen era María. 28 Y entrando el ángel en donde ella estaba, dijo: ¡Salve, muy favorecida! El Señor es contigo; bendita tú entre las mujeres. 29 Mas ella, cuando le vio, se turbó por sus palabras, y pensaba qué salutación sería esta. 30 Entonces el ángel le dijo: María, no temas, porque has hallado gracia delante de Dios. 31 Y ahora, concebirás en tu vientre, y darás a luz un hijo, y llamarás su nombre JESÚS. 32 Este será grande, y será llamado Hijo del Altísimo; y el Señor Dios le dará el trono de David su padre; 33 y reinará sobre la casa de Jacob para siempre, y su reino no tendrá fin. 34 Entonces María dijo al ángel: ¿Cómo será esto? pues no conozco varón. 35 Respondiendo el ángel, le dijo: El Espíritu Santo vendrá sobre ti, y el poder del Altísimo te cubrirá con su sombra; por lo cual también el Santo Ser que nacerá, será llamado Hijo de Dios. 36 Y he aquí tu parienta Elisabet, ella también ha concebido hijo en su vejez; y este es el sexto mes para ella, la que llamaban estéril; 37 porque nada hay imposible para Dios. 38 Entonces María dijo: He aquí la sierva del Señor; hágase conmigo conforme a tu palabra. Y el ángel se fue de su presencia.

Como vimos Elisabet tenía ya seis meses de embarazo cuando María concibe en su seno “sobrenaturalmente” (otro misterio de la religión) a Jesús. La importancia de este testimonio cien por ciento documental es que se puede determinar en forma bastante aproximada la fecha del nacimiento del bautista. Zacarías, el padre de Juan El Bautista, era un sacerdote que practicaba su ministerio en Jerusalén. El ritual judío establecía que cada sacerdote tenía un tiempo definido del año en que servía en el templo. Existían 24 divisiones o cursos de servicio durante el año religioso y este dato es ratificado por el escritor e historiador judío Flavio Josefo, quién en su libro “Antigüedades de los judíos” en  el capítulo 7: 14.7 dice:

“Él los dividió también en los cursos de: y cuando él se había separado de los sacerdotes de ellos, se encontró de estos sacerdotes veinticuatro cursos, dieciséis de la casa de Eleazar, y ocho de la de Itamar, y él ordenó que en un curso debemos ministrar a Dios en ocho días, a partir del mediodía del sábado al mediodía del siguiente sábado. Así fueron los cursos distribuidos por sorteo, en presencia de David, y de Sadoc y Abiatar, el sumo sacerdote, y de toda la los gobernantes: ¿Y eso por supuesto que le había salido primero fue escrito como el primero, y de acuerdo con la segunda, y así sucesivamente hasta el vigésimo cuarto, y esta partición se ha mantenido hasta nuestros días”

Como vemos cada uno de estos turnos o cursos de servicio duraban una semana y que después de seis meses cada sacerdote repetía su turno sirviendo en total dos veces al año tal como narra 1º Crónicas 24:6-19 de la versión Reina Valera 1960:

“6 Y el escriba Semaías hijo de Natanael, de los levitas, escribió sus nombres en presencia del rey y de los príncipes, y delante de Sadoc el sacerdote, de Ahimelec hijo de Abiatar y de los jefes de las casas paternas de los sacerdotes y levitas, designando por suerte una casa paterna para Eleazar, y otra para Itamar.
7 La primera suerte tocó a Joiarib, la segunda a Jedaías,
8 la tercera a Harim, la cuarta a Seorim,
9 la quinta a Malquías, la sexta a Mijamín,
10 la séptima a Cos, la octava a Abías,
11 la novena a Jesúa, la décima a Secanías,
12 la undécima a Eliasib, la duodécima a Jaquim,
13 la decimatercera a Hupa, la decimacuarta a Jesebeab,
14 la decimaquinta a Bilga, la decimasexta a Imer,
15 la decimaséptima a Hezir, la decimaoctava a Afses,
16 la decimanovena a Petaías, la vigésima a Hezequiel,
17 la vigesimaprimera a Jaquín, la vigesimasegunda a Gamul,
18 la vigesimatercera a Delaía, la vigesimacuarta a Maazías.
19 Estos fueron distribuidos para su ministerio, para que entrasen en la casa de Jehová, según les fue ordenado por Aarón su padre, de la manera que le había mandado Jehová el Dios de Israel.”

Lucas, en el primer capítulo de su evangelio, expone que Zacarías pertenecía a la clase de Abías y servía en el templo según el orden de su clase (Lucas 1:5,8). La  fecha del año correspondiente a esta  clase era el octavo en orden, de acuerdo a 1º Crónicas 24:10. Es decir, entre el 27 de Iyar y el 5 de Siván, que en nuestro calendario equivalen a la semana del 1 al 8 de junio. Después de esta semana, Zacarías debió quedarse a ministrar por siete días más porque era obligación de todos los sacerdotes prestar servicio conjunto en las grandes fiestas religiosas. Cuando cumplió su ministerio volvió a su casa, distante 45 kilómetros al sur de Jerusalén, en las montañas de Judea, y su esposa queda en cinta y seis meses después sale embarazada María como se explica en la ya citada Lucas 1: 24-38.
Según estos relatos históricos, Juan fue engendrado a mediados del mes de junio, entre el 16 y el 19 del mismo mes; por lo tanto nació nueve meses después, a mediados del mes de marzo. Como ya vimos  Jesús era menor que Juan en seis meses. Si añadimos seis meses a contar de marzo, veremos que la fecha del nacimiento de Jesús corresponde a mediados del mes de septiembre, entre el 16 y 19, fecha que está en consonancia con el relato bíblico de los pastores y sus rebaños en el campo, porque evidentemente no era invierno, si no comienzos del otoño en el hemisferio septentrional.
¿Entonces cual es la razón de celebrar el nacimiento de Jesùs en diciembre y en especial el 25 de ese mes? Por una simple razón, el 25 de diciembre era el día en que los paganos celebraban el nacimiento de su DIOS SOLAR, conocido también estas fechas como Saturnales.
Según La Nueva Enciclopedia Schaff-Herzog del Conocimiento Religioso nos cuenta que el 25 de diciembre era la fecha del Dios pagano Brumalia y estaba precedida por las fiestas Saturnales que duraban ocho días, entre el 17 de diciembre hasta el 24 de ese mismo mes y que se debe a la antigua celebración del nacimiento anual del dios-Sol en el solsticio de invierno (natalis invicti Solis). Tanto las fiestas Saturnales como las dedicadas al Dios pagano de Brumalia estaban demasiadas profundamente arraigadas en la costumbre popular y durante esa temporada opacaba la influencia cristiana. El festival pagano con su alboroto y algarabía era tan popular que los cristianos se alegraron de tener una excusa para continuar su celebración con pocos cambios en el espíritu y en la forma y así la Iglesia Cristiana asumió esa fecha para celebrar el nacimiento de Jesús.
Según la Enciclopedia Británica algunos latinos, ya en el año 354 D.C., celebraban el nacimiento de Jesús el 6 de enero pero lo transfirieron al 25 de Diciembre,  que era entonces una fiesta de Mitra o cumpleaños del Sol Invictus.  La Enciclopedia Britànica también nos narra que las Iglesias Cristianas de Siria y Armenia acusaron a los romanos de idólatras por celebrar esa fecha dedicada al Sol como el nacimiento de Jesús. No obstante el registro más antiguo del reconocimiento del 25 de diciembre como una fiesta de la iglesia se encuentra en el Calendario Philocalian (aunque copiado en el 354, representada práctica romana en el 336).
Según el historiador Ralph Woodrow en su libro “Babilonia, Misterio Religioso” dice:

“Fue en el siglo V que la Iglesia Católica Romana ordenó que el nacimiento de Cristo fuera obsrvado el 25 de diciembre, el día de la antigua fiesta romana del solsticio de invierno.
En los días del paganismo esta fiesta del nacimiento del dios sol era popular especialmente dentro de los ‘misterios’ conocidos como mitraísmo. Este festival era llamado ‘La Natividad’. Y no solamente Mitra, el dios sol del mitraísmo, del cual se decía que había nacido en esta época del año, sino también Osiris, Orus, Hércules, Baco, Adonis, Júpiter, Tammuz y otros dioses, puesto que eran todos procedentes de la misma leyenda de Tammuz con otros nombres. Todos ellos habían nacido en la misma época invernal conocida hoy como ‘Navidad’…“ ‘La época invernal era cuando todos los dioses solares, desde Osiris hasta Júpiter y Mitra, celebraban su cumpleaños. Las celebraciones consistían en arboles de pino para Adonis, Saturno y otros que representaban el calor del nuevo nacimiento del sol en forma de fuego’” …


Como hemos visto la Navidad es una fiesta pagana introducida por la Iglesia Católica Romana para capturar más adeptos, solo cristianizaron al dios sol y otros dioses o “ídolos gentiles” por Jesús. Si bien estas fiestas antiguamente eran celebradas con espíritu cristiano y propio para la meditación y al pensamiento humanitario o para el bien de la humanidad, hoy día son simples celebraciones donde nos olvidamos del propósito religioso, es decir “El Compro, luego existo” en reemplazo del “Pienso, luego existo”. La Navidad dejo de ser mística tal como una vez la pinto Sandro Boticelli, la convertimos en simples fechas de alto consumismo, por algo el “consumismo” es la nueva religión de los hombres.
Fuentes:
* Biblia

* Christmas
* Christmas
* Existe-t-il des preuves bibliques que la naissance de Jésus-Christ a eu lieu en automne et non pas un 25 décembre ?
* Navidad.
* Flavio Josefo. Antigüedades de los Judios.
* Woodrow, Ralph. Babilonia, Misterios Religiosos.


Por Félix Esteves

viernes, 23 de diciembre de 2011

TRISTE NAVIDAD... AMARGO DICIEMBRE


No he de tener un pesebre
Ni una estrella del cielo orfebre
Que vele mi soledad en diciembre.

No he de oler el rico jengibre
Que estimula de mi alma el hambre
De tener en mi boca tú nombre.

Navidad triste, como ya es costumbre
Como cuando dejaste con gesto fúnebre
Mi lecho como ave que emigra en octubre.

Qué dolor de yermo de hombre
Que mi ánimo ahora solo nombre
Ese amor que ayer fue dulce y hoy salobre.

Triste navidad... Amargo diciembre
Que más que un invierno ya no tengo lumbre
Para calentar mi corazón hecho colambre.

Por Félix Esteves 

martes, 20 de diciembre de 2011

LA INFANCIA DE JESÚS. Entre el Mito, la Fe y el Arte.


 Jesús niño en las puertas del Templo. Claudio Coello
Barroco Español.
Los relatos de la infancia de Jesús están reseñados en muchos documentos, sin embargo es en el Nuevo Testamento el que nos habla de una manera más certera sobre la vida de este hombre que cambio el curso de la Historia de la humanidad. En los evangelios o Nuevo Testamento la niñez de Cristo está narrada en Mateo y Lucas, y son contribuciones tardías al largo proceso a través del cual se fue configurando la tradición evangélica.  Aquí les dejo aquellos testimonios escritos por los evangelios de Lucas y Mateo y algunas imágenes del arte pictórico que sirven para recrear la vida del Niño Jesús. 
Los testimonios disponibles sobre la infancia de Jesús eran muy escasos, de forma que Mateo y Lucas tuvieron mucha más libertad de composición e inventiva en esta parte de sus obras que en el resto. Los relatos de la infancia nos informan más sobre la cristología y la situación comunitaria de las iglesias en las que se escribieron que sobre los acontecimientos históricos del nacimiento de Jesús.
La circuncisión de Jesús. Giovanni Bellini.
Pintura Veneciana del Cuatrocento
Los primeros cristianos fueron aglutinando las memorias sobre Jesús en tres etapas. En la primera, el interés estaba centrado en los acontecimientos que rodearon su pasión, muerte y resurrección. Más tarde, las comunidades cristianas sintieron la necesidad de conservar fielmente todo lo que Jesús había hecho y enseñado durante su vida pública. El símil entre los diversos evangelios proyecta aquí un balance algo distinto. Aquí las discrepancias son ya más importantes, sobre todo entre los tres primeros evangelios (Mateo, Marcos y Lucas) y el de Juan. Sólo en un tercer momento surgió entre los cristianos un vivo interés por recobrar los primeros años de la vida de Jesús. Los evangelios de la infancia de Mateo y Lucas son un ejemplo de este interés y forman el primer eslabón de una cadena que se prolongará más tarde en una serie de evangelios apócrifos, cuyo propósito fue recuperar los años clandestinos u ocultos de la vida de Jesús.
Presentación de Jesús en el Templo. Andrea Celesti.
Venecia, 1710.
En esta tercera etapa de la tradición evangélica los puntos de coincidencia son muy escasos. Si leemos atentamente Mateo y Lucas veremos que efectivamente es muy poco lo que tienen en común, y que incluso existen algunas discrepancias entre ellos. Notemos, por ejemplo, que mientras en el relato de Lucas la protagonista es María, en el de Mateo es José quien desempeña el papel principal. Tampoco están de acuerdo Mateo y Lucas sobre la relación de Jesús y su familia con Belén y Nazaret. Lucas parece dar a entender que la familia de Jesús era originaria de Nazaret y que el nacimiento de Jesús en Belén se debió a una situación coyuntural (un censo ordenado por los romanos). Por su parte, Mateo parece presuponer que la familia de Jesús era originaria de Belén y que su traslado a Nazaret fue debido al temor de que Arquelao continuara teniendo hacia Jesús la misma actitud hostil que había tenido su padre Herodes.
Nacimiento de Jesús. Giotto.
Trecento Italiano.
Estas consideraciones nos hablan de que los intereses de tipo histórico no eran tan importantes como las motivaciones teológicas. Es muy probable que el propósito de los  evangelistas aquí, más que en otros lugares de sus evangelios, fuera mostrar en profundidad la identidad de aquel a quien sus respectivas comunidades reconocían como Mesías y Señor de sus vidas. Esto no significa necesariamente que Mateo y Lucas hayan compuesto sus relatos de la infancia de Jesús sin ningún apoyo en la tradición. Probablemente, las primeras comunidades cristianas guardaban preciosos recuerdos acerca de los orígenes de Jesús y tanto Mateo como Lucas pudieron haberlos conocido, pero eran noticias muy escasas. En cualquier caso, los evangelistas al narrar la infancia de Jesús no tuvieron ese interés histórico con que nosotros nos acercamos hoy a sus relatos.
Mateo y Lucas escribieron sus evangelios para unas comunidades cristianas concretas. El propósito de los evangelistas -lo sabemos por el resto de sus evangelios- no fue sólo reunir una serie de tradiciones acerca de Jesús, sino animar a sus comunidades teniendo en cuenta los problemas concretos con que se encontraban. El relato de la infancia de Jesús les ofrecía una ocasión excelente para ello, pues en este punto las tradiciones conservadas en las comunidades cristianas no estaban tan firmemente fijadas y ello les permitía actuar con más libertad.
La Virgen con Niño Jesús durmiente. Giuseppe Maria Crespi.
1723
Los relatos de la infancia responden a la necesidad de conocer los antepasados de Jesús y su familia, y que presupone o equivale a conocer a dicha persona en profundidad. Esto es difícil de entender para nosotros que hemos nacido en una cultura que valora al individuo por encima del grupo, pero en la cultura mediterránea del siglo I era el grupo, especialmente el grupo de parentesco, el que definía a la persona. No es extraño, por tanto, que a muchos les resultara escandaloso el hecho de que Jesús perteneciera a una familia sencilla, sin riqueza ni poder. En este contexto podemos entender por qué Mateo y Lucas insisten tanto en la ascendencia de Jesús. La intención de las genealogías es mostrar que tiene antepasados dignos y que Dios ha previsto su nacimiento y su misión.
También el lugar de origen de una persona era importante entonces para conocer a una persona. No existía tanta movilidad y el lugar donde se había nacido influía mucho en la formación de la persona. Así, entre los judíos Galilea era tradicionalmente un lugar de paganos, mientras que se suponía que en Judea vivían los israelitas fieles a la ley. Sobre el lugar de origen de Jesús corrían ya por entonces diversas opiniones. Algunos pensaban que había nacido en Nazaret y esto era un obstáculo para reconocerle como Mesías:
""Otros decían: Este es el Mesías. Otros, por el contrario: ¿Acaso va a venir el Mesías de Galilea? ¿No afirma la Escritura que el Mesías tiene que ser de la familia de David y de su mismo pueblo, de Belén?"" (Juan 7,41-42. véase también Juan 1,45-46)
Adoración de los pastores. El Greco.
1614?
Según Mateo, María y su esposo, José, viven (según parece, pues no se relata ningún viaje ) en Belén. María queda inesperadamente embarazada y José resuelve repudiarla, pero un ángel le anuncia en sueños que el embarazo de María es obra del Espíritu Santo y profetiza, con palabras del profeta Isaías (Is 7,14), que su hijo será el Mesías que esperan los judíos (Mt 1,19-21). Unos magos de Oriente llegan a Jerusalén preguntando por el "rey de los judíos que acaba de nacer" con la intención de adorarlo, lo que alerta al rey de Judea, Herodes el Grande, que decide acabar con el posible rival. Los magos, guiados por una estrella, llegan a Belén y adoran al niño. De nuevo, el ángel visita a José (Mt 2,13) y le advierte de la inminente persecución de Herodes, por lo que la familia huye a Egipto y permanece allí hasta la muerte del monarca (de nuevo notificada a José por el ángel, que se le presenta por tercera vez: Mt 2,19-29). Entonces, José se instala con su familia en Nazaret, en Galilea.
Mateo ha utilizado también un recurso literario muy frecuente en los comentarios judíos de las Escrituras y que los expertos denominan  "midrash haggadico"" o narrativo. Consiste en un desarrollo narrativo del texto bíblico mediante el que se intenta explicar su contenido. El relato de Mateo tiene mucho de midrash haggadico, pues, en cada una de sus escenas se cita un pasaje del Antiguo Testamento como clave para interpretar el sentido de lo narrado:

Mateo se ha servido de este procedimiento literario invirtiendo, de alguna forma su sentido. Si en los comentarios judíos el punto de partida es el texto bíblico, y el relato es sólo un desarrollo ilustrativo del mismo, para Mateo, el punto de partida no son las citas del Antiguo Testamento, sino la narración de la historia de Jesús. Los textos de las Escrituras judías se interpretan desde Jesús y no al revés. Esto significa que sólo en Jesús encuentran su plenitud las promesas que Dios había hecho a su pueblo.
En el Evangelio de Lucas, María y José viven en la ciudad galilea de Nazaret. La historia de la concepción de Jesús se entrelaza aquí con la de Juan el Bautista ―ya que en este evangelio María e Isabel, madre del Bautista, son parientes― y el nacimiento de Jesús es notificado a María por el ángel Gabriel (lo que se conoce como Anunciación: Lc 1,26-38). El emperador Augusto ordena un censo en el cual cada uno debe empadronarse en su lugar de nacimiento y José debe viajar a Belén, por ser originario de este lugar. Jesús nace en Belén mientras se encuentran de viaje y es adorado por pastores. Lucas añade además breves relatos sobre la circuncisión de Jesús, sobre su presentación en el Templo y su encuentro con los doctores en el Templo de Jerusalén, en un viaje realizado con motivo de la Pascua, cuando contaba doce años.
En el relato de Lucas María aparece como la verdadera protagonista humana de todo cuanto acontece en relación con el nacimiento de Jesús, mientras que José tiene un papel totalmente secundario. Ella es quien recibe el anuncio del ángel y quien da su consentimiento para convertirse en madre. Significativamente, es presentada como pariente de Isabel quien, a su vez, es descendiente de Aarón. Se sugiere, así, que Jesús está relacionado por línea materna con la estirpe de los sumos sacerdotes de Israel; otra muestra del aprecio que Lucas siente por los orígenes judíos del cristianismo.
La Adoración de los Reyes Magos. Bartolomé Murillo
1660
Otro rasgo original y teológicamente significativo de Lucas es que combina y articula a modo de díptico las narraciones sobre los orígenes de Jesús y Juan el Bautista. De esta forma introduce ya su particular visión de la historia de la salvación, que irá desarrollando paulatinamente a lo largo de los dos libros que componen su obra – el Evangelio y el libro de los Hechos de los Apóstoles. En dicha visión Juan aparece como el precursor de Jesús, quien es, a su vez, el centro de esa historia. Si leemos con atención toda la obra lucana podremos comprobar que su verdadero protagonista no es una persona, sino el Espíritu, él es quien posee al propio Jesús y guía los pasos de Pedro y Pablo en su labor difusora del evangelio. Pues bien, el relato de la infancia menciona la acción del Espíritu en seis ocasiones (1,15.35.41.67; 2, 25.26) y se refiere a los efectos tradicionalmente atribuidos al mismo (alabanzas, palabras proféticas) en otras siete. De este modo el evangelista informa al lector desde el principio acerca del tipo de historia que tiene ante sus ojos y le da la clave fundamental de su interpretación.
Santa Ana, la Virgen y el Niño. Leonardo Da Vinci.
Renacimiento Italiano. 1510-1513.
Finalmente, unas palabras sobre las posibles fuentes utilizadas por Lucas en estos dos capítulos. La mayoría de los exegetas señalan la diferencia de género y tono entre las narraciones propiamente dichas y los tres himnos que se insertan en ellas, puestos en boca de distintos personajes (1, 46-55; 67-79; 29-33). La temática y tono de estos himnos sugiere un contexto cultural judío fuertemente impregnado de esperanzas mesiánicas. Lo más probable es que sean creaciones de alguna comunidad judeocristiana muy primitiva, quizás la comunidad de Jerusalén, o, incluso, refundiciones cristianas de himnos judíos. Lucas mismo podría haber sido el responsable de su transformación final.
Huida a Egipto. Alessandro Turchi.
Barroco Italiano. 1621?
Por Félix Esteves

lunes, 19 de diciembre de 2011

AGUINALDO TRISTE


 No llores mi niñito
Que Dios te escuchara
Y despertarás a Jesús chiquito
Y también el pobre llorará.

Tu mamá tan buena
Que en el conuco esta
Llora que te llora
Porque no hay na pa cena.

De su pecho flaco
Sale un nácar celestial
Y el niñito chupa
Las pequeñas perlas ¡Que felicidad!

La madre que canta
Su canto de cristal
Que más que un canto de alegría
Es un lamento de piedad.

Y los querubines rubios
Que en el cielo están
Canta a la gloria y a la tierra paz
Y el llanto de la madre pobre no lo dejan escuchar.

No llores mi niño
Que el cielo llorará
Y si el cielo llora
El rancho se nos caerá.

Niño de mi vida
No me llores más
Que si llora Jesús chiquito
La virgen no me escuchara.

Por Félix Esteves

martes, 29 de noviembre de 2011

TRES CUENTOS BREVES DE NÉMESIS NAVIDEÑA.

NEGOCIO NAVIDEÑO.

La cananíta  estaba preocupada, su marido la había abandonado, y  a punto de parir  no sabía qué hacer. Decidió vender su hijo a los primeros que ofreciera algo por él. Unos  judíos compraron a la criatura, le dieron a la mujer unas pocas monedas, la mujer pensó que había realizado un buen negocio y entrego feliz el bebé a los hebreos que se dirigían a Belén. Los judíos estaban contentos, sabían que habían hecho el negocio de la historia. Pero no contaban que en el futuro los cristianos le quitarían el negocio.



BOLAS NAVIDEÑAS.

Su plan fue perfecto. Convocó a cada uno de los hombres que amó antes de diciembre. Habían sido mucho los machos que la usaron, que se aprovecharon de su gentileza  y que después la desecharon como un pañuelo sucio. A cada uno le preparo una cena que terminaba con un licor aderezado con un veneno. Al llegar Diciembre empezó a adornas su casa por la natividad, cosa extraña, pues odia la navidad. Y aunque no gano el concurso al mejor árbol navideño. Todos se maravillaron por las extrañas  bolas que ostentaba  su pino.




LA EX NARIZ ROJA.

Ese año los niños se quedaron sin regalos. San Nicolás no pudo arreglar el trineo con tiempo. Rudolph no le aviso de su rinoplastia. 


Por Félix Esteves

viernes, 24 de diciembre de 2010

MIS DESEOS DE NAVIDAD

En cada diciembre, y en especial en la cultura occidental cristiana, un sentimiento sin par nos mueve a ser mejores, deseamos el bien para todos, soñamos con un mundo feliz plagado de paz y de amor. Nos reunimos en familia el 24, nos damos regalos, especialmente a los más chicos, comemos la comida acostumbradas en estas fiestas, hallacas, pernil y dulce de lechosa en el caso de Venezuela, y bebemos mucho alcohol… El último día del año nos vestimos con la mejores galas para recibir el Año Nuevo y esperamos las doce de la noche para salir a abrazar al vecino que quizás nunca saludamos en el pasillo de nuestro condominio, o nunca le ofrecimos una mirada de cordialidad, nos prometemos con una copa de champagne o un vaso de whiskey que más nunca vamos a beber en exceso, que vamos a rebajar los kilitos que tenemos de más, que vamos ayudar a los desvalidos y que en verdad este año lo vamos hacer mejor…

El auténtico y verídico sentido de la Navidad, comienza con el nombre. La palabra Navidad viene de natividad, es decir, nacimiento; y se refiere al nacimiento del Hijo de Dios que fue prometido como Salvador a aquellos que lo recibieron en su alma y su corazón. Pero quizás esta historia la sabemos todos y conocemos como termina: con el pobre Niño Jesús sacrificado en una cruz treinta y tantos años después.

Por eso creo que la Navidad que tanto esperamos durante todo el año, y donde el consumismo efervescente nos hace gastar todos los ahorros y los incentivos laborales dados por esta época adornando la casa, regalando objetos costosos, comiendo y bebiendo como si el mundo se fuera a acabar, y deseando entre copa y copa buenos deseos, debería ser más que eso. La NAVIDAD como su significado lo dice, debería ser el comienzo de una nueva vida, comprometerse en realidad con un cambio, pero un cambio para bien y no dejarlo solo en promesas que se esfuman con el Año Viejo.

Por eso estimados amigos cuando digamos amigablemente “Feliz Navidad” esta noche 24 de Diciembre, pensemos que este deseo no se quede en las simples palabras, que el próximo día y el siguiente, y el siguiente… que los 365 días que tiene el año debemos tomar esta misma actitud para con los otros, ser amables, cordiales; ser amigables no nos cuesta nada y de seguro nuestro entorno mejorará. De igual manera, esos deseos de buena voluntad y aspiraciones que tanto decimos que vamos a cumplir a penas llegue el 1 de enero, que no se queden flotando en el aire, que ese “Prospero Año Nuevo 2011” sea en verdad una renovación magnánima, que nuestros corazones se llene de altruismo y que las metas u objetivos que nos planteamos sean no solamente de ambición o de simple avaricia, que sean planes de hacernos mejores ciudadanos, mejores hombres. Se que es difícil, porque vivimos en una sociedad apologista del individualismo, pero esos deseo y esa ganas de cambio que sentimos todos en estas fechas es un primer paso… sigamos adelante con este hermoso sueño, tal vez este año que viene seamos más parecidos a los tan deseados propósitos de buenaventura y felicidad. Yo haré mi gran intento.

No me queda más que agradecerles su lectura y el fiel seguimiento por parte de muchos de mi blog  y además, aunque suene a cliché, decirles y desearles de todo corazón

"FELIZ NAVIDAD
Y UN
PROSPERO AÑO
2011"


Por Félix Esteves

jueves, 2 de diciembre de 2010

BELÉN: del Nacimiento de Jesús a la Cruel Corona de la Intolerancia Religiosa.

El Belén que nos gusta recordar para estas fechas, pero que en la actualidad
dista o difiere mucho de esta bella imagen.
El pequeño pueblo donde nació Jesús es ahora uno de los lugares más conflictivos sobre la tierra y para poder entrar en él se tiene que esperar junto al muro que es una barricada de puro concreto que mide siete metros de altura y además luce coronada por alambres de púas cual cabeza del mismísimo Jesús con su corona de espinas treinta y tres años después que José y María llegaron a Belén.

El Muro de Belén, también llamado "El Muro de la Vergüenza".

En la entrada de la ciudad los soldados israelíes armados examinan los documentos y registran los vehículos. Ningún civil israelí tiene permitido el paso a la ciudad santa al menos que tenga un permiso especial emitido por ordenanza militar y a muy pocos residentes de Belén se les permite salir. El gobierno israelí explica la existencia del muro y de tanta seguridad supuestamente para mantener a los terroristas alejados de Jerusalén.

Panorama de la Belén actual.
Belén esta situada en Cisjordania, a 9.5 kilómetros de Jerusalén, y esta enclavada sobre varias colinas o los montes de Judea y se encuentra administrada desde 1994 según los acuerdos de Oslo cuando fue transferida a la Autoridad Nacional Palestina. En esta ciudad la mayoría de sus pobladores o residentes es musulmana, y tan solo casi un tercio de la ciudad es cristiana, y cada día disminuye esta población pues los cristianos emigran a Europa y a Norteamérica principalmente.

En la cima de la colina central de Belén está la Plaza del Pesebre, una explanada empedrada frente a la Iglesia de la Natividad que parece estar escondida, ya que una gran mezquita le quita protagonismo. La Iglesia de la Natividad es una edificación de piedra, de paredes gruesas y una fachada simple y sin adornos, lleva así ya catorce siglos y esta simplicidad y carestía arquitectónica quizás le ha permitido sobrevivir a la invasión sistemática a lo largo de su historia. La iglesia a soportado conquistas musulmanas, persas, bizantinas, mamelucas, otomanas, británicas, cruzadas, y por supuesto invasiones israelitas.

Iglesia de la Natividad
La Iglesia de la Natividad esta dividida en dos partes, la sección principal está controlada por los ortodoxos griegos. Está diseñada como una basílica romana genérica, con tres naves y un ábside. Aunque en la actualidad se encuentra bastante deteriorada, en su día contó con mosaicos dorados que cubrían las paredes laterales, así como con un suelo de estilo romano que fue cubierto posteriormente. La otra parte anexa pertenece a la iglesia católica romana y fue construida empleando un estilo Gótico renovado, y desde entonces ha sido modernizada aún más de acuerdo con las tendencias litúrgicas surgidas del Concilio Vaticano II. La iglesia tiene infinidad de grutas, en una caverna aprisionada bajo el piso de la parte antigua esta una estrella de plata de catorce puntas donde se cree que nació Jesús.

Belén hoy día, tierra de conflictos y de intolerancia religiosa.
A pesar de que esta tierra fue bendecida por el nacimiento de Jesús, está erosionada por el viento, sin agua y con rocas por doquier, y lo peor de todo está amenazada constantemente por el odio: palestinos humillados por judíos, judíos humillados por los musulmanes, musulmanes odiados por los cristianos, cristianos que no se sienten seguros ni con sus vecinos palestinos ni con sus vecinos judíos. Belén la cuna de Jesús, donde empezó la filosofía del amor entre hermanos, de poner la otra mejilla y el de amar a tu enemigo, sigue siendo a pesar de más de 2000 años después, Tierra de Conflicto, una Tierra Maldita donde todos como el Niño Jesús terminaran al parecer coronados por las crueles espinas de la intolerancia religiosa.

Por Félix Esteves

lunes, 1 de marzo de 2010

LA VISITA O CONOCIENDO A JESUS


Salieron alas de su espalda, sus cachetes se tornaron más rosados de lo común, su cabello liso se rizó como por arte de magia… ahora estaba con él, siempre lo había soñado. Recuerda que desde muy pequeñito, veía la bella figurita del niño en el pesebre y deseaba conocerlo en persona, trataba de permanecer despierto toda la nochebuena pero el sueño lo vencía; esta vez era diferente, el niño había crecido y brotaba sangre de su frente que estaba coronada con espinas, sus manos también sangraban, pero sus ojos eran dulces, de perdón y de paz. Se tomaron de la mano y prosiguieron su camino.
La lluvia caía con furia y en aquella cama del hospital el jovencito parecía mirar el cielo llorar, pero sus ojos sin vida y fríos como el cristal de la ventana solo reflejaban la tristeza de la tarde y la sombra de la muerte al pasar.

Por Félix Esteves

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